Las leyes de la termodinámica: Mucha física

· La historia se convierte en un bucle sin salida; el discurso de Manel, explicando las leyes de la termodinámica, se hace pesado.

Manel, físico teórico, profesor asociado en la universidad, trabaja en su tesis doctoral intentando demostrar que las relaciones humanas están regidas por las leyes de la termodinámica y, a modo de ejemplo, nos cuenta su relación con Elena, despampanante modelo, cuyo carácter es en todo opuesto al suyo, y también las relaciones de sus amigos y próximos. Regularmente vemos en pantalla a una serie de científicos, explicando las leyes de la termodinámica, a modo de complemento a la voz en off de Manel.

El punto de partida es bueno y la primera aparición de un científico hablando de la primera ley sorprende y tiene auténtica gracia; pero el empuje inicial resulta pasajero, principalmente porque ninguno de los personajes tiene gancho real, son seres vacíos con poco atractivo y sus relaciones se limitan a un rutinario erotismo. La historia se convierte en un bucle sin salida, el discurso de Manel se hace pesado; la comicidad de las explicaciones científicas pierde su mordiente y la trama se alimenta de infidelidades y sexo. Al final solo esperas que la historia concluya de una forma correcta.

Mateo Gil, que tiene algunos thrillers interesantes y un western (Blackthorn) excelente, no ha dado con su tecla en el terreno de la comedia disparatada.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Sergi Vilanova
  • Montaje: Miguel Burgos
  • Música: Fernando Velázquez
  • Duración: 99 min.
  • Público adecuado: +16 años (XD)
  • Distribuidora: Sony
  • España, 2018
  • Estreno: 20.4.2018
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.