Le fils de Joseph: La memoria de la palabra

· Le fils de Joseph | Green estructura la película de una forma originalísima en cinco partes, que se refieren todas a pasajes de la Biblia, libro que reconoce como esencial en su cultura y de su experiencia vital.

El sexto largometraje de Eugène Green es de lo mejor que pasó por la última edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla. El cineasta estadounidense, afincado y nacionalizado en Francia, empieza a ser un rostro habitual en el certamen y siempre que lo veo con su melena gris, sus bigotes y su sonrisa pienso que no es un ser de este tiempo, que ha atravesado alguna puerta secreta con la misión de evitar que olvidemos.

El mismo Green lo revelaba a los periodistas y críticos. «El mundo padece un tremendo drama: vivimos ausentes del presente por la tecnología y hemos interrumpido la transmisión del pasado. La sociedad ha perdido la memoria de la palabra, y necesitamos memoria para vivir el presente y para construir el futuro. En mis películas intento ofrecer una conciencia del presente y recuperar la memoria colectiva».

También explicaba cómo a partir del siglo XVIII, el verbo empezó a entenderse únicamente como palabra, como representación. A través del cine, Green se alza como heraldo del verbo en su sentido más profundo. Y lo hace tanto en el fondo como en la forma de una puesta en escena y unos diálogos, en los que la emoción se concentra en una entonación natural y sin retórica, como si los personajes hablaran consigo mismos y estuvieran ausentes de su entorno. Los actores han hecho un encomiable esfuerzo por adentrarse en sí mismos y en sus personajes y asumir este estilo tan exclusivo del director.

Le fils de Joseph construye un mito acerca de la paternidad -o más bien sobre las consecuencias de no asumirla-, a partir de un hecho frecuente en nuestro tiempo: el drama de una madre soltera (María) que tiene que sacar adelante a Vincent, su hijo adolescente, y la difícil relación que se entabla entre los dos por la ausencia de un padre al que el joven decide ir a buscar. Si algo encarna con toda propiedad el sentido originario de verbo y de su transmisión, es precisamente la paternidad y la filiación. Y su privación, la pérdida de la memoria.

Green estructura la película de una forma originalísima en cinco partes, que se refieren todas a pasajes de la Biblia, libro que reconoce como esencial en su cultura y de su experiencia vital: «El sacrificio de Abraham», muestra la ira de Vincent contra su madre y su falta de comprensión hacia la ausencia del padre. «El Becerro de Oro», el mundo editorial al que pertenece Pormenor (Mathieu Amalric), el padre irresponsable, con sus juegos de poder y su tendencia a la idolatría. «El sacrificio de Isaac», presenta a Vincent en un reverso de la historia bíblica. A continuación, «El carpintero” y por último, «La huida a Egipto». El género que utiliza es la sátira como forma de canalizar la ira dejando espacio al amor.

Asistir a una película de Eugène Green es una experiencia que enamora o exaspera por su particular narrativa. No hay término medio. Pero merece la pena correr el riesgo.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Raphaël O’Byrne
  • Montaje: Valérie Loiseleux
  • Música: Adam Michna Z Otradovic, Emilio de Cavalieri, Domenico Mazzocchi
  • Duración: 115 min.
  • Público adecuado: +16 años (X-)
  • Distribuidora: Paco Poch
  • Francia, 2016
  • Estreno: 13.1.2017
Reseña Panorama
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Cristina Abad
Periodista. Máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual por la Universidad de Sevilla