Lejos de la tierra quemada: Demasiado rizo para tan poco pelo

Tras el duro enfrentamiento entre Guillermo Arriaga y Alejandro González-Iñárritu a finales de 2005, guionista y director decidieron romper la relación artística que les había llevado al éxito con una trilogía que, en mi opinión, iba de más (Amores perros) a menos (21 gramos y Babel). Esta trilogía destacaba por la dureza de los argumentos, el uso frecuente de las casualidades argumentales y el desarrollo no lineal de las historias. Junto a la pareja ArriagaIñárritu, completaban el equipo técnico el director de fotografía Rodrigo Prieto y el oscarizado compositor argentino Gustavo Santaolalla.

Arriaga ha sido el primero en presentarse en solitario (Iñárritu lo hará en diciembre con Biutiful). Lo hace sustituyendo a Prieto y Santaolalla por otro dos maestros como John Toll en la fotografía y Hans Zimmer en la banda sonora. Aparte cuenta con Charlize Theron (actriz y co-productora, vaya si se nota esto último), Kim Basinger y una primeriza: Jennifer Lawrence (premio a la Actriz Revelación en el pasado Festival de Venecia). Con todos estos precedentes era difícil no hacer una buena película, pero Arriaga lo ha conseguido con creces.

Como la película está contada como un puzzle prefiero no resumir el argumento para no desvelar el muy discreto interés de la trama. Si puedo decir que Arriaga incurre en innumerables estiramientos dramáticos que hacen que la película resulte imposible de creer. Es difícil amargar más la vida a unos personajes que en 97 minutos sólo les queda ser violados por un extraterrestre o tener que escuchar completo un discurso de Fidel Castro. El resto (sufrir un cáncer, impotencia sexual, un embarazo no deseado, un accidente de avión, un homicidio doble, abandono del hogar, etc.) ya se lo cuenta esta película protagonizada por personajes alienígenas poseídos por un desenfreno sexual que envidiarían los supersalidos de Apatow. Todo al servicio de un sinfín de casualidades y metáforas narrativas tan evidentes como postizas (semejantes a las utilizadas en el último ejercicio pedante de Kar-Wai).

La película, eso sí, tiene un final bellísimo, incluso algo esperanzado, pero que llega demasiado tarde, cuando uno ha desconectado plenamente de la historia y los personajes. Veremos ahora qué hace Iñárritu. Desde luego Arriaga le ha puesto un nivel fácil de superar.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU. (The Burning Plain, 2008)
  • Robert Elswit, John Toll
  • Craig Wood
  • Hans Zimmer, Omar Rodríguez-López
  • Wide Pictures / Universal
  • 97 minutos
  • Adultos