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Los Mercenarios 3 [5,5]

Los viejos roqueros no mueren pero podrían irse jubilando…

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  Dirección: Patrick Hughes Guión: Erik Poppe, Harald Rosenløw-Eeg Fotografía: John Christian Rosenlund Montaje: Sofia Lindgren Música: Armand Amar Intérpretes: Sylvester StalloneJason Statham, Jet Li, Wesley Snipes, Arnold Schwarzenegger, Harrison Ford, Mel Gibson, Antonio Banderas, Dolph Lundgren, Glen Powell, Kellan Lutz Duración: 127 min. Distribuidora: Universal Público adecuado: +12 años (V)

The Expandables 3. Estados Unidos, 2014. Estreno en España: 14.8.2014

Los viejos roqueros nunca mueren

Como en las películas de James Bond, la nueva entrega de Los Mercenarios comienza con una espectacular escena de acción, el rescate de Doc, un viejo miembro del equipo, interpretado por Wesley Snipes. Sin darse un respiro el viejo equipo vuela a Somalia para detener a un traficante de armas, y descubren con horror que se trata de Conrad Stonebanks (Mel Gibson), viejo socio de Barney y  cofundador de los Expendables, a quien creían muerto -Barney lo había matado, o eso creía-, que ahora hace la guerra por su cuenta y es un formidable adversario. Para acabar con Stonebanks, Barney decide contratar gente joven y despedir a los veteranos, a quienes -dice- les ha llegado la hora de la jubilación.

Hay muchos chistes sobre abuelos pasados de moda, nuevas tecnologías y jubilar a los veteranos, lo cierto es que ellos no se lo creen y siguen haciendo la misma película que hacían hace cuarenta años: buenos simpáticos que disparan sin cesar y acaban con los malos, por muchos que sean, como debe ser. Hay mucha gente que prueba esta fórmula y sólo consigue provocar tedio, Stallone y los suyos consiguen que funcione, o al menos que entretenga -siempre que no te lo tomes en serio-, lo que no es poco.

Arnold, Harrison Ford, y unos cuantos más deberían seguir su propio consejo y jubilarse, pero se resisten y declaran que aunque acepten la compañía de los novatos, todavía les queda cuerda.

Aclarado este punto, hay que dar las gracias a Mel Gibson, auténtica alma de la tercera entrega, porque él aporta contenido a la película. En el momento en que aparece en pantalla ésta gana varios enteros, deja de ser una simple ensalada de tiros y se convierte en una historia.

Antonio Banderas por su parte, en el papel de viejo mercenario parlanchín hasta el aburrimiento, puede resultar irritante, pero también hace algo por animar a esa banda de matones de cartón piedra.

Fernando Gil-Delgado

 

 

Fernando Gil-Delgado
Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.