Los seductores: Rompeparejas profesionales

Los seductores | Romain Duris y Vanessa Paradis interpretan una divertida comedia con guiños a la screewball comedy y unos toques de cine de acción. 

Álex y su hermana se dedican profesionalmente a romper parejas mal avenidas. La técnica es simple: seducir a la novia, y para eso estudian a conciencia sus gustos, aficiones y manías. ¿Las reglas? Nunca separan a una pareja feliz y está prohibido enamorarse. Cuando un hombre los contrata para que acaben con la relación de su hija Juliette, que está a punto de casarse, empezarán los problemas.

El origen de esta divertida comedia es una vivencia personal de uno de los guionistas de la cinta: “Mi prima estaba enamorada de un tío despreciable que la hacía infeliz -señala Laurent Zeitoun-. Mi tío estaba negro y yo le dije en broma: contrata a un actor de la escuela de improvisación y explícale tu problema. La idea de un rompedor de parejas profesional vino de ahí”.

A partir de esa idea, la película se construye mirando de reojo a la comedia romántica clásica –Zeitoun no tiene empacho en citar Sucedió una noche– y añadiendo elementos del cine de acción, es decir, siguiendo la fórmula de una tendencia actual -casi género- que dice que mezclar la comedia romántica con el cine de acción puede tener buenos resultados en taquilla. Y la razón, resumida de manera muy simplista, es que es la mejor manera de que una película guste a unas y lleve al cine a otros. En el fondo es la misma tendencia que hay detrás del nuevo Bond (otra de las referencias que cita Zeitoun), muy rebajado de cinismo y mucho más romántico. Volviendo a Los seductores, el resultado es una comedia que, sin ser redonda, es más que aceptable: el arranque es divertidísimo, los diálogos están bien escritos y hay algunos gags hilarantes, como la coreografía de Dirty dancing que Álex se empeña en aprender para seducir a Juliette. Por otra parte, Romain Duris y Vanessa Paradis están muy convincentes en sus papeles de conquistador atractivo y patoso y mujer fría e inaccesible.

En su contra, la película pierde ritmo en la segunda mitad (una idea inspirada no da, por sí sola, para construir un largometraje), tiene un final muy convencional y le falta elegancia, algo que sí tenía la comedia romántica clásica.

A pesar de estos fallos, la película fue número 1 en la taquilla francesa y Holly­wood ya prepara un remake (hecho que empieza a convertirse en tendencia).

Ficha Técnica

  • Fotografía: Thierry Arbogast
  • Montaje: Dorian Rigal-Ansous
  • Música: Klaus Badelt
  • País: Francia
  • Duración: 105 m.
  • Público adecuado: +16 años (temática, tipo de humor)
  • Distribuidora: A Contracorriente
  • Estreno: 22.10.2010

L’arnacoeur, 2010