Lou Andreas-Salomé: Memorias de una ilustre semi-olvidada

· Cuatro actrices interpretan a Lou Andreas-Salomé, aunque el peso de la trama lo lleva Katharina Lorenz, de los 21 a los 50 años.

Lou Andreas-Salomé (1861-1937) fue una mujer notable que vivió en una época fascinante y cultivó con éxi­to la literatura, la filosofía y el psicoanálisis. La inte­li­gencia crítica de Lou se manifestó muy pronto, hizo de la libertad su bandera y vivió hasta el final esa libertad que otros filósofos solo predicaban, por lo que chocó frontalmente con la sociedad de su tiempo. Cultivó la amis­tad de Nietzsche, Rainer Maria Rilke, Sigmund Freud y muchos otros. Al final de su vida escribió sus me­morias con la ayuda de un joven académico llamado Ernst Pfeiffer. La película arranca en este momento, con una anciana Salomé dictando su vida al joven germa­nis­ta; cada encuentro dará lugar a un florido flash back, que propiciará comentarios sobre sus interesantes compañeros de viaje y su relación con aquellos. También de­ja claro que ella elige los recuerdos que quiere dejar a la posteridad. Comienza con su infancia en Rusia, la muer­te de su padre, la pérdida de la fe y su descubrimiento de la filosofía…

Cordula Kablitz-Post, documentalista alemana, llevaba años -al menos desde 2010- pensando en contar la vi­da de Lou Andreas-Salomé; el problema era cómo ro­dar ese documental a su gusto, de modo que finalmente, con la ayuda de Susanne Hertel (El secreto de Villa Sabri­ni), optó por rodarlo en forma de ficción, su primera pe­lícula de ficción, aunque de ficción tiene poco. Esta cin­ta es un logrado retrato de su musa que provoca -y no es poco- el deseo de conocer más a esta ilustre semi-olvidada.

Queda claro que Lou fue incomprendida en su época, y no solo por la sociedad bien pensante que no se privó de considerarla -tal vez con razón- mujer inmoral, sino por sus propios amigos Nietzschze y Rée, que no entendían su radical deseo de autonomía y les exigía una amis­tad simplemente platónica o masculina; hasta que co­noció a Rilke, su auténtico gran amor (su recuerdo de Freud, quien la psicoanalizó, arroja luz sobre un olvida­do trauma juvenil provocado por un admirado pastor que la inició en la filosofía).

Lou Andreas-Salomé
Lou Andreas-Salomé (2016), de Cordula Kablitz-Post

El retrato que traza la directora de estos interesantes per­sonajes es amable y desenfadado, muy lejos de los severos clichés a los que uno asocia esos ilustres nombres, lo que le ha valido numerosas críticas.

Cuatro actrices interpretan a la protagonista, aunque el peso de la trama lo lleva Katharina Lorenz, de los 21 a los 50 años; esta actriz -con un parecido notable a su personaje- habla al público con la mirada; se integra per­fectamente entre Liv Lisa Fries, su yo adolescente, y Nicole Heester, Lou a los 72 años. Toda la producción es notable, pero hay que descubrirse de modo particular an­te la fotografía de Matthias Schellenberg, en el mo­do en que utiliza la tecnología moderna para recuperar lo­calizaciones de época e integrarlas en el relato, y en el mo­do en que se recrea en los interiores y paisajes, cuyas des­cripciones ocupan una parte notable de los escritos de Salomé.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Matthias Schellenberg
  • Montaje: Beatrice Babin
  • Música: Judit Varga
  • Duración: 113 min.
  • Público adecuado: +16 años (X-)
  • Distribuidora: Pirámide
  • Alemania, Austria, Italia, Suiza, 2016
  • Estreno: 27.4.2018
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.