· Madre | Estreno 15 de noviembre de 2019.
· Sorogoyen es experto en mostrar desde dentro las emociones y estados psicológicos de sus personajes. De formas muy diferentes lo abordó en Stockholm y en El Reino.

Madre… no hay más que una

2018 fue un gran año para Rodrigo Sorogoyen, cuyo largometraje El reino recibía siete premios Goya, y también por la nominación al Oscar al mejor cortometraje de ficción de Madre, un drama de suspense en una sola toma de doce minutos, sobre una madre que recibe la llamada de su hijo de seis años desde la playa francesa donde pasa unos días con su padre. El progenitor ha desaparecido, el niño no sabe dónde está, cae la tarde en la costa desierta y un hombre se acerca al pequeño.

Ahora, el director madrileño recupera la historia y la continúa en un largometraje homónimo que sitúa la acción diez años después, en la playa donde desapareció el hijo. Elena sobrevive a su dolorosa pérdida trabajando en un bar y recorriendo la costa con el anhelo de encontrar alguna pista sobre Iván. Un día se cruza con un adolescente que le recuerda a él.

Sorogoyen es experto en mostrar desde dentro las emociones y estados psicológicos de sus personajes. De formas muy diferentes lo abordó en Stockholm y en El Reino. En Madre también lo hace, pero con menos fortuna, porque los guionistas plantean unas relaciones que transitan por la ambigüedad y la confusión, y restan en un determinado momento coherencia a los comportamientos, dejando además la sensación de que Madre no hay más que una y el destino natural para esta historia era el cortometraje.

Decía el director madrileño en la rueda de prensa del Festival de Cine Europeo de Sevilla, donde se presentó el filme, que «la idea era recorrer otro camino, distinto y por tanto más divertido». Tratar la relación de los protagonistas de una forma sutil y a través de elipsis, «intentando plantear preguntas más que explicitar las respuestas». «Queríamos sorprendernos y desmarcarnos del género más marcado de thriller, buceando más en los personajes que en las tramas», continuaba Sorogoyen.

Ciertamente, en el filme se plantean cuestiones interesantes como la vulnerabilidad de los adolescentes y la necesidad de escucha, la herida irreparable de una madre ante la trágica ausencia de un hijo, la rabia por la irresponsabilidad paterna, que explican la compleja situación que plantea el director, pero siempre queda la sombra de la duda y habrá espectadores que, tratándose de un tema sensible, pierdan empatía con la protagonista o, al menos, no lo encuentren tan «divertido».

Madre sabe apoyar el drama con una fotografía soberbia de Álex de Pablo, donde prima la claridad diáfana de un gran angular muy luminoso, que tiene algo de lucidez fatal; un sonido extraordinario con el mar omnipresente y obsesivo, y las buenas interpretaciones de Marta Nieto, cuyo personaje es una sombra triste de sí misma y tendrá todas las papeletas en los próximos Goya; Jules Porier, Alex Brendemühl, Anne Consigny y Frederic Pierrot. Escenas como el diálogo de Elena con su exmarido en el bar, no se van fácilmente de la memoria.

 

A pie de pase

Ana Sánchez de la Nieta, crítico y subdirectora de FilaSiete, nos da su primera impresión de Madre, la película de Rodrigo Sorogoyen basada en el premiado cortometraje y protagonizada por Marta Nieto, que se estrena en España hoy 15 de noviembre.

Ficha Técnica

  • Dirección: Rodrigo Sorogoyen
  • Guion: Isabel Peña, R. Sorogoyen
  • Fotografía: Álex de Pablo
  • Montaje: Alberto del Campo
  • Música: Olivier Arson
  • Intérpretes: Marta Nieto, Jules Porier, Alex Brendemühl, Anne Consigny, Frédéric Pierrot, Raúl Prieto, Álvaro Balas
  • Duración: 129 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: Wanda
  • España, 2019
  • Estreno: 15.11.2019
Reseña Panorama
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Cristina Abad
Periodista. Máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual por la Universidad de Sevilla