Madres paralelas: Pizarra y deletreo

· Crítica de Madres paralelas | Estreno 8 de octubre de 2021.
· A partir del arranque, el desarrollo se llena de clichés y la historia pierde naturalidad e interés.

Pedro Almódovar, 72 años, entrega su largometraje número 23º. El primero es de 1978. Madres paralelas parte de una premisa interesante, relacionando dos personajes femeninos inicialmente sustanciosos que afrontan sendos embarazos con la distinta experiencia de la adolescencia y la madurez. A partir del arranque, el desarrollo se llena de clichés y la historia pierde naturalidad e interés.

Por correctas que sean la realización y el diseño de producción, por solventes que sean las interpretaciones, la película -como ya ocurre con sus peores obras- es una arenga de parvulario, con pizarra y deletreo. Se acumulan, con ocasión y sin ella, lecciones de ciudadanía, de espíritu democrático, de historia y geopolítica, de variadas reivindicaciones, de instrucciones sobre cómo organizar nuestras vidas y las relaciones afectivas. Todo, con unos aires de superioridad que resultan agotadores.

La humanidad, la emoción, el drama conmovedor brillan por su ausencia en un relato mal tramado, un autobús al que se suben mensajes y consignas, una película hecha con un molde que deja marcas por todos lados.

Ficha Técnica

  • Fotografía: José Luis Alcaine
  • Montaje: Teresa Font
  • Música: Alberto Iglesias
  • Duración: 123 min.
  • Público adecuado: +18 años (X)
  • Distribuidora: Sony
  • España, 2021
  • Estreno: 8.10.2021
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