Más allá de las montañas: El sello de un maestro

· Más allá de las montañas | La cinta nos contará el de­sa­rro­­llo de esta his­toria en tres actos en que cambiará el tono, los colo­res, el paisaje, las metáforas y el for­mato de la pan­t­alla.

En un plano en negro empezamos a escuchar sonido de gaviotas, las olas del mar rompiéndose… Y de repente empieza a sonar el Go west de Pet Shop Boys. Es­tamos en China, en 1999, en una clase de bai­le. Ella, la chica, baila con mucho encanto. Sus dos mejores ami­gos bailan con ella en un grupo nume­roso.

Así comienza esta película que habla del baile de la vi­da, de cómo las decisiones que tomamos nos ha­cen ir de un sitio para otro. La chica tendrá que ele­gir en­tre el rico egoísta y encantador y el pobre sim­ple y ge­neroso. La cinta nos contará el de­sa­rro­­llo de esta his­toria en tres actos en que cambiará el tono, los colo­res, el paisaje, las metáforas y el for­­mato de la pan­t­alla.

Presentada en Cannes y en el Festival de Cine de San Se­bastián, esta película del maestro de la Sexta Ge­neración del Cine Chino, Jia Zhang Ke (Un toque de violencia, Naturaleza muerta), se mantiene fiel a un sello muy personal. El simbolismo de la naturaleza (el tigre enjaulado, el rápido caudal del río de la juventud, la caí­da parsimoniosa de la nieve de la vejez) o los medios de transporte (el tren que des­fila a toda velocidad, la primera lección de conducir, torpe y du­bi­tativa) conceden al espectador mu­chas pistas para co­nocer a los personajes y el carácter universal de sus con­flictos vitales.

Como es habitual en este director, la historia de Más allá de las montañas se cen­tra en pocos personajes; cinco en esta ocasión. Tao Zhao, mujer en la vida real del director Jia Zhang Ke, vuel­ve a ser la protagonista de la pelícu­la y hace una in­terpretación sobresaliente, conmovedora y muy sutil del paso del tiempo. La historia de China y su progresiva occidentalización económica y cultural juega también un papel esencial en la historia, distanciando el mo­delo de vida que le es­pera a la protagonista según el pretendiente que eli­ja.

Mountains May Depart es el título comercial de es­ta pe­lícula, más acertado que su traducción al español. Tal y como dice la canción de Pet Shop Boys: «Jun­tos, ire­mos por el mismo camino. Juntos; algún día marcharemos. Juntos; haremos realidad nuestros planes». A lo largo de las dos horas de metraje, los personajes ve­rán cómo su vida no cumple las expectativas, pero siem­pre quedará la esperanza de vol­ver a estar juntos, de reencauzar la vida. Y eso lo cuenta muy bien el director con una maravillosa es­cena final.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Nelson Yu Lik-wai
  • Montaje: Matthieu Laclau
  • Música: Yoshihiro Hanno
  • Duración: 120 min.
  • Público adecuado: +18 años
  • Distribuidora: Golem
  • China, Francia, Japón (Shan he gu ren), 2015
  • Estreno: 20.5.2016
Suscríbete al newsletter semanal de FilaSiete