· Mejor que nunca es el primer largometraje de la documentalista Zara Hayes, a la que hay que reconocerle que es mejor fotógrafa y narradora que guionista.

Historia correcta pero previsible

Mejor que nunca. Marta liquida todas sus posesiones -40 años de recuerdos- en un mercadillo, cierra el piso, anula sus próximas citas médicas y se va una urbanización para jubilados en la soleada Georgia. Recibida con grandes muestras de alegría responde a la pregunta “¿qué vas a hacer?” con una fuerte dosis de humor negro “he venido a morir”. El resto es ver cómo funciona esa urbanización perfecta donde todo el mundo tiene algo que hacer y es invitado a ser feliz en los años de jubilación. Marta no quiere conocer a nadie ni hacer nada, pero termina montando un club de animadoras -sueño de juventud que nunca realizó-, que resulta ser un acto de rebeldía contra la organización y da vida a un grupo de encantadoras viejecitas.

Primer largometraje de la documentalista Zara Hayes a la que hay que reconocerle que es mejor fotógrafa y narradora que guionista. Su historia -correctísima- es previsible desde el primer plano; pero tiene a su servicio un reparto que vale la pena ver. Diane Keaton, Jacki Weaver, Rhea Perlman, Pam Grier hasta la joven Alisha Boe hace buen equipo con las veteranas.

Y es una pena que haya una absoluta falta de trascendencia en todo lo que hacen, en esos momentos.