Mil maneras de morder el polvo: El osito va al oeste

Mil maneras de morder el polvo | La segunda película de MacFarlane se mueve por el mismo barrio de Ted, pero por distinta calle. Esta vez, se trata de colocar los chistes verdes y marrones y las situaciones de comedia desmadrada y zafia en el salvaje Oeste americano, con sus sheriff, tabernas, revólveres, búrdeles, tahúres, etc, etc…

Lo que puede funcionar en una sitcom de 22 minutos como Padre de familia funciona peor o no funciona en un largo. MacFarlene es de vez en cuando gracioso, casi siempre con un humor corrosivo, procaz, guarro. El problema es que aquí «va de gracioso oficial del reino encantado de conocerse», convencido de serlo después del taquillazo de Ted y de convertir una gala de los Oscar en un despropósito de vergüenza ajena.

En esta película termina siendo agotador, también por su decisión de ser director, escritor y actor. A pesar de contar con Charlize Theron (Young adult).

Sinopsis

Albert, granjero cobarde, rechaza un duelo pistolero y su novia decide dejarlo por otro hombre. Sin embargo, llegará a la ciudad una bellaa mujer, de quien se enamora y que lo ayudará a destacar su coraje que será puesto a prueba de nuevo, dado que esta llamativa mujer arrastra un marido escapado de la justicia que reclama venganza.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Michael Barrett
  • Montaje: Jeff Freeman
  • Música: Joel McNeely
  • Duración: 112 min.
  • Distribuidora: Universal
  • Público adecuado: +18 años (XD) 
  • Estreno en España: 4.7.2014

A Million Ways to Die in the West. USA, 2014. 

Reseña
s
Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor