Moolaadé

Moolaadé, de Ousmane Sembene
Moolaadé, de Ousmane Sembene

Moolaadé: Heroísmo en la vida diaria

El senegalés Ousmane Sembene, escritor y periodista de 81 años, es considerado padre del cine africano, al menos del África negra. Su cine es sobrio, colorido y pegado a la tierra. «En África -dice-, no se hace cine para vivir, sino para comunicar, para militar». Con ese principio se podría esperar un cine monótono, discursivo, aburrido. Afortunadamente, Sembene es un artista, y sus historias, humanas y didácticas, alcanzan la categoría de arte.

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En Moolaadé da continuidad a la trilogía sobre el heroísmo en la vida diaria que inició con Faat Kiné, su anterior trabajo. Aquí aporta su granito de arena al movimiento internacional contra la ablación, práctica todavía muy extendida en África, sobre todo en regiones musulmanas. Moolaadé significa protección en varios idiomas africanos.

La película cuenta cómo y por qué una mujer normal llamada Collé invoca el ancestral espíritu del Moolaadé sobre su hogar de modo que queda convertido en fortaleza inexpugnable, y las consecuencias que ese acto tuvo.

La historia comienza con cuatro niñas asustadas que acuden a Collé (Fatoumata Coulibaly) en busca de protección. Se han escapado de la ceremonia de ablación y las están buscando. Las pequeñas dicen que no quieren ser cortadas. Collé es una mujer sensible, perdió a dos niños al nacer y por eso años después se opuso a la ablación de su hija. Para proteger a esas niñas invoca el Moolaadé sobre su casa. Con este acto pone al pueblo en ebullición: las purificadoras, que ejecutan la ablación y ven amenazada su autoridad y posición en el pueblo; los varones, que ven en esa actitud una amenaza a su indiscutida autoridad; el marido de Collé, que la apoya sinceramente pero que debe actuar ante la presión de su hermano mayor; los sabios que consideran que la ablación es un mandato sagrado del islam, y un largo etcétera que Sembene plasma con cariño y humor, una ironía fina sobre la vida cotidiana de una aldea del interior.

El retrato que traza Sembene recuerda a Día de fiesta, de Jacques Tati: no en vano Sembene se educó en Francia. Menos paródico que el cineasta francés, como él mezcla lo tradicional y lo moderno, y evita caer en el documental apoyándose mucho en las interpretaciones. A este respecto son personajes muy significativos el mercader ambulante, Mercenaire (Dominique T. Zeida), y el hijo del jefe, recién llegado de Francia.

La película cuenta con una fotografía soberbia que se beneficia de la belleza y el sol locales, cielos claros, tonos ocres, vestidos de llamativos colores… y una claridad expositiva sencilla, didáctica pero con un auténtico encanto naïf. La conclusión simple -por didáctica- y el excesivo metraje no deben hacer olvidar que la película está narrada para un público africano y no occidental.

Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.