No hay otra opción: Demasiado coreana
· Crítica de No hay otra opción | Estreno 13 de febrero de 2026.
· Park Chan-wook es un gran cineasta que suele impactar con fuerza en el espectador, sorprende, golpea y, a menudo, encanta.
Man-Su, ingeniero de una empresa papelera, celebra en su casa -magnífica casa-, con su mujer e hijos, el regalo que le han hecho los norteamericanos, nuevos propietarios de su firma: unas magníficas anguilas. Man-Su lleva 25 años en la papelera y se preocupa por sus compañeros de trabajo y por los subordinados. Son tiempos difíciles y no quiere que despidan a nadie. Al final él mismo será despedido. En cuanto transmitió sus conocimientos y experiencia, se deshicieron de él. Pasan los meses, hace decenas de entrevistas, envía montones de CV, pero no hay manera de que lo contraten. Es un cincuentón. La familia tiene que apretarse el cinturón: casa, mascotas, colegios, alimentación… Finalmente, no tiene más opción que crear un puesto de trabajo a su medida por las malas (matando a sus rivales).
No hay otra opción es un remake, o una nueva adaptación de la novela El hacha, de Donald E. Westlake. Costa-Gavras la llevó a la pantalla grande en 2005 (Arcadia). Conviene decir que esta nueva versión no es una simple imitación, sino una obra original de Park Chan-wook. Este guionista y director coreano se hizo conocer en occidente por sus thrillers negrísimos Sympathy for Mr Vengeance y Sympathy for Lady Vengeance, que unía una dosis de ternura a una crueldad atroz. Más tarde Old Boy recordaba esa fórmula. La ejecución, el ritmo y la interpretación son notables. Últimamente nos sorprendió con Decision to Leave, un thriller que incorporaba un romance.
No cabe duda de que la idea de adaptar la novela de Westlake, que apadrinaban -son productores ejecutivos- Alexandre Gavras y Michèle Ray-Gavras, le debió resultar irresistible; tema y tratamiento están hechos a su medida: capitalismo salvaje, lucha por la supervivencia, violencia y humor negro. No por casualidad el protagonista es interpretado por Lee Byung-Hun, que aparece en El juego del calamar.
No hay otra opción es una película muy coreana y puede no encajar bien -no es necesario- con nuestra sensibilidad. El humor negro resulta extremadamente serio, y la escalada de la violencia, excesiva. También sorprenden los detalles de ternura, muy reales y bellos. Park Chan-wook es un gran cineasta que suele impactar con fuerza en el espectador, sorprende, golpea y, a menudo, encanta. El único reproche real que se puede hacer a esta película es su excesivo metraje.
Ficha Técnica
- Dirección: Park Chan-wook,
- Guion: Don Mckellar, Park Chan-wook, Lee Kyoung-mi, Jahye Lee,
- Intérpretes: Son Ye-jin, Lee Byung-Hun, Park Hee-soon, Lee Sung-min, Yeom Hye-ran, Cha Seung-won,
- Fotografía: Kim Woo-hyung
- Montaje: Kim Ho-bin, Kim Sang-beom
- Música: Cho Young-wuk
- Duración: 139 min.
- Público adecuado: +18 años (V+)
- Distribuidora: Mubi
- Corea del Sur (Eojjeolsuga eopda), 2025
- Estreno: 13.2.2026
