Nunca es tarde para enamorarse: El pianista y la encuestadora

Nunca es tarde para enamorarse | Harvey, 60 años, fracasado pianista de jazz, se gana la vida componiendo melodías para anuncios de televisión. Kate, 50, encuestadora en el aeropuerto de Heathrow, soltera y pendiente de una madre que la controla. Harvey, divorciado y solo desde hace años, vuela a Londres para asistir a la boda de su hija.

En esta pequeña y deliciosa película se lucen dos veteranos actores que demuestran su talento sin estridencias ni tramas disparatadas. Joel Hopkins acierta más como guionista que como director. Las dos partes de la cinta, bien diferenciadas en cuanto al tono, se complementan bien en un crescendo que va a mejor más por mérito de la pareja protagonista que por la inventiva del guión, que resulta un tanto escaso. En este sentido, es muy gratificante com­probar la química existente entre Hoffman y Thompson, que habían coincidido brevemente en la interesante Más extraño que la ficción y te­nían ganas de trabajar juntos como protagonistas.

¿De qué hablan? De nada y de todo, bá­sicamente de lo que vale la pena, de la familia, de los hijos, de la vida y de la muerte, de las aspiraciones y del trabajo, de la fidelidad y del miedo al futuro. Los dos prestigiosos actores cubren los pequeños defectos de guión y realización, asumiendo el riesgo de muchos primeros planos, largos diálogos y caminatas por Londres, un poco al estilo de lo que hizo Richard Linklater (Antes del amanecer, Antes del anochecer) con Ethan Hawke y Julie Delpy.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU. (Last Chance Harvey, 2008)
  • John de Borman
  • Robin Sales
  • Dickon Hinchliffe
  • Wide Pictures / Universal
  • 105 minutos
  • Jóvenes
  • Estreno en España: 8.V.2009
Suscríbete al newsletter semanal de FilaSiete
Reseña
s
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.