Ojalá fuera cierto

Ojalá fuera cierto
Ojalá fuera cierto

Ojalá fuera cierto: Salsa fantasmagórica

Ojalá fuera cierto | A sus 41 años, Mark Waters (Ponte en mi lugar, Chicas malas) dirige su quinto largo, una de esas películas «bonitas» que gusta ver de vez en cuando. David es un tipo solitario con cara de angustia que alquila un luminoso apartamento con vistas a la bahía de San Francisco. Cuando aparece la propietaria -una médico hiperactiva y requetemandona-, la cosa se complica. Hay más y la cosa no es tan sencilla, pero no lo cuento porque está feo eso de contar las películas y sería una fácil manera de rellenar espacio.

Just like heaven (seguimos padeciendo estupidísimos títulos en español que además de anodinos no tienen nada que ver con el original) es una comedia romántica a la salsa fantasmagórica basada en una novela de Marc Levy, con una simpática y expresiva Reese Witherspoon (Una rubia muy legal), a la que acompaña el eficaz Ruffalo (Mi vida sin míCollateral). El guión lo firman dos profesionales bien conocidos. Peter Tolan (Adivina quiénLa pareja del año, Una terapia peligrosa) y Leslie Dixon (Sra. Doubtfire, Cadena de favores, Mira quién habla ahora), aún siendo casi siempre excesivamente convencionales y, a ratos, tópicos, ponen sal y simpatía en una historia divertida y tierna, con varios gags logrados (esa madre que batea con la espumadera mientras habla por teléfono) y mejor gusto del que suele ser habitual en el cine yanqui de consumo. 58 millones de presupuesto, 48 en taquilla USA.


Ojalá fuera cierto (2005):

País: EE.UU. Dirección: Mark Waters Guión: Peter Tolan, Leslie Dixon; basado en la novela de Marc Lévy Fotografía: Daryn Okada Montaje: Bruce Green Música: Rolfe Kent Intérpretes: Reese Witherspoon, Mark Ruffalo, Donal Logue, Dina Waters, Ben Shenkman Distribuidora: UIP

Reseña Panorama
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Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor