Otra vuelta de tuerca: Un James descafeinado

· Crítica de Otra vuelta de tuerca | Estreno 11 de diciembre de 2020.

· Sigismondi no encuentra el tono que necesita la historia de Otra vuelta de tuerca. Faltan sutileza, efectos visuales y, a la postre, contenido.

Kate es contratada como institutriz de dos niños, Flora y Miles, en una gran finca en Maine. Allí se encontrará con que nada es lo que parece. Niños y adultos se comportan de un modo misterioso. La casa oculta secretos que se remontan a mucho tiempo atrás.

Enésima adaptación de la novela corta de Henry James, uno de los relatos de fantasmas más populares. Alejandro Amenábar hizo una.

Esta de Floria Sigismondi es floja. Directora de cortos, videoclips y de algún capítulo de series (Daredevil, American Gods), Sigismondi no encuentra el tono que necesita la historia. Faltan sutileza, efectos visuales y, a la postre, contenido. Los niños son simples bichos raros, los adultos también. Hay una buena idea original, la de la madre de Kate, pintora internada en un siquiátrico, que aporta un elemento nuevo y poderoso, pero queda sin desarrollar. Y el brusco final parece más bien una orden de producción: «¡Parad, se acabó!».

Ficha Técnica

  • Fotografía: David Ungaro
  • Montaje: Duwayne Dunham, Glenn Garland
  • Música: Nathan Barr
  • Duración: 94 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: eOne
  • EE.UU. (The Turning), 2020
  • Estreno: 11.12.2020
Reseña
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.