· Mucho cabría comentar sobre los vínculos entre Over the Limit y Whiplash (2014), o sobre la turbadora trastienda de este deporte.

Fronteras y aranceles

Over the Limit es el primer largometraje de Marta Prus (Varsovia, 1987). Coproducido, entre otros, por el finlandés Mika Kaurismäki (hermano del gran Aki), fue distinguido con el premio a la mejor dirección novel en el ZagrebDox de 2017 y con una mención honorífica en el CinéDoc de Tiflis de 2018. Auspiciado además por el DocsBarcelona, en septiembre fue programado en 96 salas de Chile, Colombia, El Salvador y España (¡en 80!).

Galardonada Prus con el premio Wiesław Nowicki al cineasta joven más prometedor de Polonia, graduada en dirección por la Escuela Nacional de Łódź y en documental por la Andrzej Wajda… es lógico advertir sólidos anclajes en Over the Limit. Hablo de una sutil distancia crítica, tan respetuosa de la libertad del espectador, como definitoria de maestros polacos forjados en el documental, tales como Krzysztof Kieślowski o el citado Wajda.

La película recorre bastidores de la gimnasia rítmica de élite, registrando un intervalo vital de la atleta rusa Margarita Mamun. Así se compone un relato de acontecimientos cruciales en sentidos divergentes, no revelados del todo hasta el final. Más implícito es otro aspecto nuclear: una tensión dialéctica entre extremos, planteados por la propia realidad retratada y cuyo centro es la gimnasta. De entrada, la audacia de Prus accediendo al hermético microcosmos de Mamun ya implica rebasar un límite. Por su parte, ésta vive para alcanzar dos metas: ser seleccionada y triunfar en los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro. Pero sus sacrificios requieren de ella inesperados dilemas, vía familia: más límites. Es más, debe afrontar una compleja existencia colindante (otro límite) con la consecución de la excelencia deportiva (otro más) y (otro) su propia filiación. En suma, su denuedo implica vivir aislada de la normalidad cotidiana, de su familia, sus amistades y su novio, también atleta. Pero, ¿qué hacer cuando la realidad se disloca…? Mucho cabría comentar sobre los vínculos entre Over the Limit y Whiplash (2014), o sobre la turbadora trastienda de este deporte: la férrea tutela de las preparadoras (las otrora gimnastas Amina Zaripova e Irina Viner) sobre los entrenamientos, competiciones y rendimientos de Mamun; el vasto campo de reflexión en torno a los límites éticos y morales del deporte de máximo nivel, etc.

Over the Limit
La polaca Marta Prus dirige y escribe el documental Over the Limit

Prus renuncia a la solemnidad de documentales deportivos como los oficiales de los Juegos Olímpicos. No hay aquí hagiografía de sus protagonistas, elogio de la épica y de la heroína, deliberado ensalzamiento de la estética gimnástica o de la belleza femenina. En su lugar, opta por una elección antitética, pero armonizadora de fondo y forma: pegarse a personajes y situaciones, ponderando con frío distanciamiento. Así adquieren mayor relieve las afiladas aristas ocultas tras esta flor y nata. Lo mismo cabe afirmar de disyuntivas formales que acentúan la voluntaria reclusión de la atleta. Ella y sus entrenadoras aparecen aisladas de la realidad circundante, mediante una invasiva y claustrofóbica alternativa que recuerda a la empleada por László Nemes en El hijo de Saúl (2015). Encuadres cerrados; planos detalle, primeros planos, planos americanos… con que ilustrar que solo parecen existir sus objetivos. Por lo demás, tampoco es baladí que muchos planos (no demasiado) abiertos se correspondan con los ejercicios gimnásticos o con los eventuales recreos.

¿Es el deporte una de las vetas de Prus como documentalista? Es pronto para saberlo pero, dada su temprana experiencia como gimnasta rítmica y bailarina, no parece casual que su deporte constituya la razón de ser de esta su puesta de largo (valga la redundancia).