Pánico en la granja

Pánico en la granja
Pánico en la granja

Pánico en la granja: Un guión estupendo

Pánico en la granja. Los habitantes de una aldea tienen que solucionar un lío con unos ladrillos. Caballo, Cowboy e Indio comparten su vida pastoril en una pequeña granja. Un día cometen un pequeño error al hacer el pedido para construir la barbacoa y reciben nada más y nada menos que… ¡mil millones de ladrillos! Con semejante panorama el pánico se desata en la granja.

Acostumbrados al diseño por ordenador, tienen mucha gracia el uso de la técnica del stop-motion y los bonitos y sencillos fondos de esta película artesanal, llena de vitalidad y simpatía.

Son desternillantes los doblajes originales (los propios directores doblan al Cowboy y al Caballo) de los personajes de una ingeniosa historia, con momentos de un humor chispeante. El origen del largometraje fue una serie de televisión de 20 minicapítulos, emitidos en 2000.

Aubier y Patar logran una comedia de animación muy ágil, que hará reír a mayores y pequeños con su enloquecido tono Avery, en versión belga. Y conviene no perder de vista que más allá de la técnica, el guión es muy importante. Y en esta película hay un guión verdaderamente estupendo: basta considerar la vigorosa presentación de los personajes y su relación hasta el primer punto de giro.