· Para toda la muerte | Estreno 31 de enero de 2020.
· Las localizaciones sevillanas, los efectos especiales, los títulos de crédito estilo Saul Bass, muestran un diseño de producción rico que permiten encontrar en ella otros referentes universales del cine americano.

Para toda la muerte: Tragicomedia del opositor

Hacer reír es más difícil que hacer llorar. Este es el drama de la comedia. También se dice que el humor es una de las mayores muestras de inteligencia. Para conectar con el dial del espectador hay que pulsar algo de cotidianeidad, de reducción al absurdo, de exageración, de ridículo, que provocan la catarsis y su expresión más sana: la risa. La literatura, el teatro, el cine españoles están llenos de exponentes de la comedia: desde Cervantes hasta Quevedo, Jardiel Poncela, los Álvarez Quintero, Mihura, Berlanga.

Para toda la muerte, octavo largometraje del director y humorista Alfonso Sánchez (El mundo es nuestro, El mundo es suyo), bebe de la mejor tradición patria al desarrollar esta comedia negra de enredo pero reflexiva surgida de una anécdota entre amigos y familiares en torno a la cuestión de la incertidumbre del opositor. La guionista Ana Graciani (Entreolivos, El mundo es suyo) ha trabajado 13 versiones hasta conformar este mecanismo repleto de referencias del humor español y anglosajón.

Su argumento: José Vivente, encarnado por Alberto López (integrante de «Los Compadres», junto con el director y actor Alfonso Sánchez, con quien ha compartido tres películas), es un apocado opositor que desde hace ocho años vive en casa de los padres de su novia, y es mantenido por ella y por su familia. Su único objetivo en la vida es convertirse en funcionario. Tras el examen, un error administrativo hace que crea que ha conseguido la plaza, pero la alegría dura poco: es llamado mientras lo celebraba con su familia para comunicarle que ha quedado primero de la lista de suplentes. La única solución para la plaza a la que aspiraba es matando al que la ocupa, pero eso no es tarea fácil.

Sobre esta premisa se desarrollan situaciones y complicaciones hilarantes que reúnen a un conjunto de actores que funcionan muy bien en su faceta personal y coral, en especial el dúo cómico mencionado, Estefanía de los Santos (Grupo 7, La peste) y Joaquín Ortega, actor especialista, con récord guiness en caídas por las escaleras, cosa que se puede comprobar en el filme. Durante la rueda de prensa, tras el pase de la película en Sevilla, Alfonso Sánchez hablaba con gracia del protagonismo de Alberto: «Esta película es como un concierto de cuerda donde el protagonismo lo tiene el violín, que es Alberto. Luego está la viola que es Estefanía, y el chelo, que soy yo».

Diferentes temas de calado se van sucediendo a lo largo del metraje: la situación de millones de españoles que ven en el funcionariado mileurista una salida vital a la situación de precariedad económica y social que atraviesan en la actualidad, las adicciones al juego y a la tecnología, la ruina, las cosas importantes de la vida, etc. Las localizaciones sevillanas, los efectos especiales, los títulos de crédito estilo Saul Bass, muestran un diseño de producción rico que permiten encontrar en ella otros referentes universales del cine americano. Es sabida la afición de Alfonso Sánchez por Hitchcock, a quien puede entreverse en las escenas del portal, o por el Tarantino de Los odiosos ocho. Hay algo de Un funeral de muerte, The Ladykillers, etc.

La música del veterano compositor de José Luis Garci, Alberto Cervantes, nuevo en estos registros de big band de los años sesenta, se desenvuelve con gran versatilidad entre referencias de El Guateque, Atraco a las tres y con una canción final de El Arrebato que encarna muy bien el espíritu popular de la película.

«El filme está lleno de picaresca y quiere ser un homenaje a estos clásicos del cine -aseguraba Alfonso Sánchez en el encuentro con los periodistas y críticos-. Son personajes que pelean con la miseria que tienen dentro de sí. Alberto es un actor que arriesga, que genera empatía, cosa que le pasa a muy poca gente. A mí me recuerda un poco a Jack Lemmon«.


Ficha Técnica

  • Fotografía: Fran Fernández Pardo
  • Montaje: Carlos Crespo
  • Música: Pablo Cervantes
  • Duración: 76 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: Alfa
  • España (Para toda la muerte) 2020
  • Estreno: 31.1.2020
Reseña Panorama
s
Cristina Abad
Periodista. Máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual por la Universidad de Sevilla