Perros de paja: De Inglaterra al sur de EE.UU.

¿Se puede hablar de un remake sin tener en cuenta el original? En realidad, sí, aunque en ocasiones resulta difícil. En 1971 Sam Peckinpah realizó Perros de paja, en la que cuenta la atroz aventura que vivieron Sam y Amy, un profesor de matemáticas y su bella esposa, al instalarse en una vieja granja en un pueblecito inglés.

La timidez del profesor, el aburrimiento y la actitud provocadora de su mujer excitan a algunos de sus vecinos, especialmente a la cuadrilla que trabaja en la restauración de su granero, la tensión aumenta y al final se produce un brutal estallido de violencia, que alcanza cotas difíciles de soportar.

Cuarenta años después Hollywood nos ofrece una nueva versión en la que hay pocos cambios: la acción se sitúa en Estados Unidos, al pueblecito de Mississippi donde nació y creció Amy, donde todo el mundo vive por y para el fútbol, idolatrando al veterano coach, hombre duro y cruel; y los chicos son atléticos y están llenos de testosterona. En esta versión Sam, el nombre no cambia, es guionista de Hollywood, y Amy fue cheerleader del equipo local y novia de Charlie, uno de los futbolistas de entonces y actual líder de la cuadrilla de obreros que va a trabajar en el granero. La secuencia de los acontecimientos sigue siendo la misma, el resultado no.

Rod Lurie ha realizado una adaptación formalmente correcta, con unos retoques lógicos al guión, pero le sale una historia bastante anodina. La violencia que se desata en un entorno tranquilo de Inglaterra, y que se apodera de un pequeño profesor de matemáticas con gafitas, es algo sorprendente, brutal, demoledor.

Pero la historia de un pueblo vulgar, en el que los hombres exhiben sus bíceps, van de caza y luego se emborrachan en el pub local, y un buen día su monotonía se ve amenizada con la reaparición de su reina de la belleza, despampanante y provocadora, es de lo más previsible. Nada más entrar en el pub -y hay que preguntarse, ¿qué demonios hacen en ese antro de mala muerte?- la hoja de ruta de la película queda trazada. Los machos sueñan con Amy, provocan descaradamente a Sam, y éste aguanta lo que puede hasta que un día responderá a la violencia con violencia. Pero ahora es violencia cinematográfica, nada creíble; y este Sam, aunque lleve las mismas gafas, no es ningún alfeñique.

En resumen, un remake realizado por pura diversión, por reconstruir una emblemática escena de violencia, nada menos que veinte minutos de feroz combate y delectación morbosa en las muertes, pero realmente de poco interés. Tampoco es mi película favorita de Peckinpah.

▲ La realización es correcta; el director hábil.

▼ Plana, evidente, gratuita.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Alik Sakharov
  • Montaje: Sarah Boyd
  • Música: Larry Groupé
  • Duración: 110 min.
  • Público adecuado: +18 años (V+X+)
  • Distribuidora: Sony
  • EE.UU. (Straw Dogs), 2011
  • Estreno: 16.12.2011
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.