· El guion de Como pez fuera del agua es hábil, y resuelve con acierto todos los conflictos, tanto el problema social general que se debate en Bruselas, como los familiares de Giovanni y Mónica.

Comedia local

Giovanni es un romano de alta clase media, de mediana edad, separado y con una hija adolescente; lidera un importante «think tank» que asesora a la Unión Europea sobre políticas de desarrollo de los barrios marginales de las grandes ciudades. Mientras él y su equipo dan los últimos toques a su informe descubre que Agnesse, su hija, está enamorada de Alessio,  un chaval de una de esas periferias que necesian ayuda. Alessio vive con su madre, Mónica, y con dos primas de ésta, en un destartalado bloque de apartamentos diminutos; su padre está en la cárcel por asesinato, su madre es cajera en un supermercado y sus dos tías, ladronas. Obviamente el romance es imposible; Agnesse y Alessio pertenecen a mundos demasiado diferentes, piensan a la vez Giovanni y Mónica, quienes aunan fuerzas para tenerlos bajo control, al tiempo que aprenden a conocerse y respetarse.

La película de Riccardo Milani es una agradable comedia que funciona bien, sin problemas y sin entusiasmar. A los italianos les encanta reírse de sí mismos, poner en escena a gente normal y pagar con la misma medicina, y este es un caso canónico: Antonio Albanese es un perfecto burgués medianamente gris, valioso en su campo, tímido cuando sale del terreno conocido; y es experto en periferias, y todas sus teorías se encuentran sometidas a dura prueba en el «test» de la realidad. Sorprendentemente Giovanni supera el «test» con nota, como demostrará al final de la película. El motor ha sido el romance de la hija, pero el conflicto de un padre lidiando con una hija adolescente -algo que siempre funciona- queda en sordina ante el juego de espejos que plantea Milani: la situación es simétrica; Mónica reacciona de la misma manera que Giovanni, por las razones opuestas. Los dos verán tambalearse sus prejuicios y, poco a poco, se apoyarán.

Se le puede reprochar que es una comedia que no hace reír, plantea con gracia problemas reales de los que se burla sin crueldad; divierte con las muy diversas situaciones que deben lidiar los protagonistas, Giovanni en la periferia, Mónica con las élites, pero como Milani apuesta por un enfoque bastante realista y equilibrado, no hay excesos, ni situaciones excesivas, ni carcajadas.

El guion de Como pez fuera del agua es hábil, y resuelve con acierto todos los conflictos, tanto el problema social general que se debate en Bruselas, como los familiares de Giovanni y Mónica. Parte de la gracia está en el lenguaje y ello convierte a esta comedia en algo bastante local. Si hemos dicho que Antonio Albanese está muy bien en su papel, otro tanto hay que decir de Paola Cortellesi que no solo hace de mujerona barriobajera, sino que escribió su papel. Los chicos se limitan a hacer de sí mismos, sin alardes.

Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.