Raya y el último dragón: Entre el big data y el Todo a 100

· Crítica de Raya y el último dragón | Estreno 5 de marzo de 2021.
· Una película que parece escrita con la hoja de resultados de un big data de consumo audiovisual y las ventas de un Todo a 100.

Cuando uno hace un guion en el que vas marcando casillas de pretendidos gustos dominantes -analizados seguramente con big data- el resultado es una película tan tremendamente anodina como ésta. Un poquito de dragones por aquí, un puñadito de reinos por allá, una búsqueda de piedra mágica por acullá, varias peleítas de artes marciales, alianza de las civilizaciones… parece que han manejado la agenda de los objetivos del milenio y el catálogo de una tienda de todo a 100, con un par de asesores subidos a la chepa de cada diseñador de personajes diciendo quita esto y pon lo que yo te digo…

Raya y el último dragón tiene una premisa de una pobreza mayúscula. El viaje de Raya se plantea narrativamente como un videojuego (seguramente por iniciativa de una de las ochenta manos que han tocado el guion) en el que unu dragunu con voz y maneras de drag queen se apodera del tempo y los conflictos de un relato sembrado de explicaciones que demandan un par de almohadas cada vez que llegan para dormir a las ovejas. La protagonista no tiene carisma y la dragona es agotadora. Son los secundarios los que añaden algo de chispa (el niño barquero, la niña ladrunu) porque los malos son más malos que la sombra, que por su parte es un remedo torpe de un hallazgo de La Princesa Mononoke. Lo de los Druun es tan malo…

Una wuxia de toda la vida, coctelizada con esencias de videojuego y referencias descaradas a Indiana Jones y Star Wars que puede suscitar el comentario de que bueno, sí… pero la animación es un portento: pues mire usted, no. De portento, nada. Porque el nivel de la animación está altísimo y no nos vamos a sorprender de que Disney tenga 500 animadores muy competentes. Disney hace catálogo con una película que a falta de una buena historia, suple con secuencias hilvanadas de cualquier manera con referencias descaradas a Misión Imposible, las películas de Cartoon Saloon (en los momentos de pizarra para explicar la historia de Kumandra) y remedos de Miyazaki a troche y moche.

Comparas esta película mediocre con la impresionante y audaz El emperador y sus locuras y te da la risa. Si la pones al lado de cualquier película de Miyazaki simplemente no hay partido, porque son deportes distintos. Si Disney quiere recuperar el pulso perdido hace ya demasiado tiempo este no es el camino, que dirían los mandalorianos.

Ficha Técnica

  • Montaje: Fabienne Rawley, Shannon Stein
  • Música: James Newton Howard
  • Duración: 114 min.
  • Público adecuado: +7 años
  • Distribuidora: Disney
  • EE.UU. (Raya and the Last Dragon, 2021)
  • Estreno: 5.3.2021
Suscríbete al newsletter semanal de FilaSiete