Rebel: Islamismo radical

· Crítica de Rebel | Estreno 2 de junio de 2023.
· La película está construida también como una búsqueda de la verdad y previene continuamente contra las conclusiones precipitadas.

La acción transcurre entre Bruselas y Alepo, entre los años 2013 y 2016. Kamal, un joven belga de origen marroquí, inadaptado, viaja a Siria para ayudar a las víctimas de la guerra.  Allí se ve obligado a colaborar con el llamado ‘estado islámico’. Rebel deja claro que ese islamismo radical no es el islam, sino una banda de asesinos despiadados que utilizan el nombre de Dios para sus fines, y no dudan en violar todas las leyes humanas y divinas mientras tienen el fusil por el mango. Comienza con uno de esos vídeos que difunden los rebeldes como propaganda, la ejecución de una serie de prisioneros. Uno de los ejecutores es Kamal. El vídeo se hace viral. La película tiene tres protagonistas: el propio Kamal, cuya historia conoceremos a golpe de flash back; Nassim, su hermano pequeño que le adora y va a imitar su ejemplo; y Leila, su madre, que quiere a sus hijos, pero intenta proteger al pequeño de la influencia del mayor.

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La narración es un mosaico que salta continuamente de Bélgica a Siria y cambia de tiempo, para explicar cómo se llegó a la triste situación en que se encuentra en ese momento el protagonista. Esos va y vienes resultan un ejercicio complicado, casi siempre bien llevado. La película, con todos sus saltos, se entiende y sigue bien y mantiene el interés todo el tiempo, a pesar de sus dos horas largas de duración. Adil El Arbi y Bilall Fallah combinan bien paisaje urbano-zona de guerra. Manda el drama, pero los momentos de acción son poderosos y están bien rodados. Algunos muy duros, pero no hay regodeos sangrientos.

Rebel es una película didáctica pero, como ponen los letreros finales, todos los hechos narrados ocurrieron. Los directores se han propuesto denunciar aquellos sucesos y la vertiente islamista radical, pero van más lejos. Advierten contra un idealismo ingenuo que termina empuñando las armas contra personas inocentes por una causa «buena». Luego señalan deficiencias en los sistemas de acogida occidentales -Bélgica no tiene la exclusiva-, que facilitan que unos jóvenes no acaben de integrarse y acaben manipulados por gentes sin escrúpulos. Finalmente advierte que esas guerras, tan lejanas para un mundo que vive confortablemente aislado en una torre de marfil, están mucho más próximas de lo que creemos. La solución, señala la película en su desenlace, está en el amor, encarnado en Leila, pero también en Nassim y Kamal.

La película está construida también como una búsqueda de la verdad y previene continuamente contra las conclusiones precipitadas.

Con todo su interés, está claro que sólo hay tres retratos bien trazados, el resto sirven para ilustrar el mensaje (ciertamente los combatientes del estado islámico nunca han ofrecido muchos perfiles). La película podría haber sido más breve, aunque se vea bien, y los directores recurren a una serie de números musicales explicativos y alivia-dolores, bellos, interesantes, raperos y bien coreografiados, pero que pueden descolocar. Es fácil considerarlos fuera de lugar en un drama ciento por ciento realista.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Robrecht Heyvaert
  • Montaje: Frédéric Thoraval
  • Música: Hannes De Maeyer
  • Duración: 135 min.
  • Público adecuado: +16 años (V)
  • Distribuidora: Festival
  • Bélgica, Luxemburgo, Francia, 2022
  • Estreno: 2.6.2023
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