River Queen: Enfático culebrón

River Queen | Quinta película del neozelandés de cincuenta años Vincent Ward (Vigil, 1984; The Navigator: an mediaeval odissey, 1988; Map of the human heart, 1993; Más allá de los sueños, 1998). Lo de Ward con los viajes, las separaciones y los reencuentros es una fijación persistente. La acción de esta película se desarrolla en Nueva Zelanda, en 1868. Los ingleses hacen la guerra a los maoríes que no se resignan a que les roben su tierra.

Ward intenta una metáfora de las heridas del colonialismo en la persona de Sarah O’Brien, una irlandesa que tiene un hijo con un maorí y ve como su pequeño es raptado. Se inicia una incansable búsqueda.

El retraso de la llegada de la cinta a España es comprensible. La historia presenta aspectos muy interesantes pero Ward se ha enredado en un culebrón anodino y reiterativo, en el que solo la belleza de los parajes te saca del sopor. El énfasis perjudica seriamente la salud de las películas con mensaje.

A pesar de todo, River Queen se llevó el año pasado el premio a la mejor música en el Festival Internacional de Shanghai. Quizá sea de lo poco que se puede salvar de esta cinta neozelandesa.

Ficha Técnica

  • País: Nueva Zelanda, 2005
  • Alun Bollinger
  • Ewa J. Lind
  • Karl Jenkins
  • Eurocine Films
  • 114 minutos
  • Adultos
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Reseña
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Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor