No se aceptan devoluciones: No sin mi hija

No se aceptan devoluciones. La película más taquillera del cine mexicano es un culebrón previsible… y sensato al mismo tiempo 

85 millones de dólares son muchos millones y es­to es lo que lleva recaudado No se aceptan devolucio­nes, una película mexicana que se estrena en España des­pués de hacerlo en América y de convertirse en la cin­ta más taquillera de la historia de aquel país, con mu­cha distancia sobre la segunda.

La verdad es que, mientras la veía, no dejaba de preguntarme cómo funcionará en España una cinta que arran­ca y circula de la manera más previsible -aunque hay algún giro narrativo sorprendente- y termina con una moraleja con lazo. A nuestros vecinos del otro la­do del Atlántico estos productos -en la débil frontera que separa el cine del culebrón- les pirran pero, ¿qué pa­sará en nuestra cansada, cínica y deprimida Europa?

Vaya usted a saber. Será un interesante experimento so­ciológico. Puede que, superados los iniciales prejuicios, el espectador entre en la historia de un joven pro­miscuo y mujeriego que se encuentra de la noche a la mañana con la obligación de sacar adelante al fru­to de sus juergas: un bebé que le va a cambiar la vida. El planteamiento, ya se ha dicho, es todo menos origi­nal, pero hay que reconocer que la construcción de la tra­ma, como si fuera una de las películas de aventuras en las que actúa el protagonista para ganarse la vida, tie­ne su gracia. Igual que la tiene -y mucha- la joven ac­triz mexicana que lleva sobre sus espaldas más de la mi­tad de la película.

En cualquier caso, pienso que el éxito de No se admiten devoluciones no recae ni en la trama ni en el reparto, sino en algo mucho más básico. En su sencillez, la cinta aborda -con ligereza pero con indudable senti­do común- algunos temas en los que, al margen de ideo­logías y con sus matices, casi todos estamos de acuer­do. Por ejemplo, que tener un sentido en la vida es mejor que no tenerlo, que la generosidad hace más fe­liz que el egoísmo, que el sexo despreocupado puede ser fuente de preocupaciones y que, aunque todos sea­mos muy modernos, a lo mejor hay que preguntarles a los niños qué modelo de familia prefieren.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Martín Boege, Andrés León Becker
  • Montaje: E. Dérbez, Santiago Pérez Rocha
  • Música: Herminio Gutiérrez
  • Duración: 115 m.
  • Distribuidora: Filmax
  • Público adecuado: +16 años (X-D)
  • Estreno en España: 30.4.2014

México, 2013.