Señales: ¿Hay alguien ahí?

Desde que el hombre adquirió conciencia de sí mismo siempre ha formulado una pregunta sin respuesta. Se trata de una inquietud instintiva, que ha invadido a todas las generaciones, a todas las épocas; que ha inquietado y sigue angustiando a todos y cada uno de los habitantes de la Tierra. Es una pregunta intuida, susurrada, proclamada a los cuatro vientos: ¿Qué hay más allá de nuestro mundo?

A esta pregunta se asocian otras: ¿existe Dios?, ¿hay vida en otros planetas? Todos ellos, interrogantes que marcan el destino del hombre.

Tratándose de un tema especialmente trascendental, no es de extrañar que el séptimo arte, además de la literatura y la tradición oral, se haya fijado en él tan prolíficamente: Viaje a la luna, La invasión de los ladrones de cuerpos, 2001: una odisea en e espacio… Lista a la que se viene a unir Señales de la mano del norteamericano M. Night Shyamalan, con el aval de Disney.

Tras la gran acogida por crítica y público de El sexto sentido, y el patinazo que supuso a su vez El protegido, Shyamalan se decanta una vez más por el cine sobrenatural para construir un filme interesante, con dos temáticas bien diferenciadas.

La primera se plantea y desarrolla a través del pastor Graham (Mel Gibson). El director hace una reflexión sobre los motivos que pueden llevar a un hombre a renegar de sus creencias o a abrazarlas con todas sus fuerzas; mientras el segundo se materializa en la llegada de unos extraterrestres algo estereotipados.

Tras un comienzo muy hitchcockiano, Shyamalan construye un discurso desigual basándose en las premisas anteriores. Se adentra con maestría en los vericuetos del alma humana. La duda, el temor, y la angustia son expresadas con claridad y cercanía. Al contrario que la segunda trama, que nunca llega a entenderse del todo y que pierde fuerza por la sensación de lugar común de la que adolece… parece que los marcianos resultaron ser verdes finalmente.

Tan verdes como determinados diálogos que saltan espasmódicamente del drama a la comedia, consiguiendo un balance desfavorable. Un ejemplo de este tremendo socavón se observa en la réplica al magnifico monólogo que Gibson obsequia a Joaquin Phoenix sobre los diferentes tipos de personas que existen, sobre los que creen o no en las señales. La falta de continuidad en el tono de las conversaciones arrebata solidez a la película porque son este tipo de secuencias -en las que se desnudan las dudas y temores del protagonista- las que constituyen la nota sobresaliente de Señales.

Más allá de la lentitud del ritmo, de algunas secuencias que chirrían, de los tópicos y de dudas sin resolver, en Señales se observan algunos de los elementos que hicieron a El sexto sentido tan interesante. Porque aunque el filme no sea tan fascinante, entretiene, da que pensar… y de camino demuestra que Shyamalan tiene todavía muchas que decir.

Nos seguiremos planteando si «la verdad está ahí fuera» o en nuestro interior.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU. (Signs, 2002)
  • Fotografía: Tak Fujimoto
  • Montaje: Barbara Tulliver
  • Música: James Newton Howard
  • Estreno en España: 20 septiembre 2002