Shutter island

Shutter island: Scorsese no sabe hacer cine B

Scorsese hace una película de serie B con aspecto y reparto de A, que fusiona elementos de la novela pulp, de la literatura gótica victoriana y de las películas conspirativas de serie B de los años de la guerra fría.

Además de ésta, otras dos novelas de Dennis Lehane han sido llevadas al cine: Mystic river, por Eastwood en 2003; y Adiós, pequeña, adiós, por Ben Affleck en 2007. La segunda me gusta mucho más que la primera, que es de esas películas poderosas en las que los actores están muy bien pero la historia deja mucho que desear.

Shutter island es una novela editada en 2003, un best-seller que cuenta la historia de un atormentado policía (buen trabajo de Leonardo DiCaprio) que llega en 1954 a un aislado psiquiátrico en el que están internados enfermos que han cometido crímenes para investigar la desaparición de una parricida.

La novela, otra historia muy de Lehane sobre la violencia criminal y sus devastadores efectos sobre las personas y su vida familiar, es de algún modo un experimento formal que fusiona elementos de la novela pulp, de la literatura gótica victoriana y de las películas conspirativas de serie B de los años de la guerra fría.

Laeta Kalogridis (autora en 2004 de los libretos de la rusa Guardianes de la noche y del Alejandro Magno de Oliver Stone; y en 2007 del violento remake El guía del desfiladero a cargo del director de La matanza de Texas) no parece la guionista más adecuada para un director como Scorsese y menos para una película de semejante argumento. Su guión tiene unos notables problemas de estructura, y unos puntos de giro que impiden que la película encuentre el tono que busca, en buena medida porque la novela es difícil de llevar al cine.

Parece claro que la película sería bastante mejor con 30 o 40 minutos menos, y por otra parte, lo que se cuenta da poco de sí: puedes terminar con la sensación de que las vueltas y revueltas de la historia, el preciosismo fotográfico y el cuidado diseño de producción, solo sirven para evidenciar las carencias del relato. Hay una artificiosidad en la trama, que a película vista, cuando se ha enfriado el fuego de unas buenas interpretaciones y de una puesta en escena llamativa, resulta un tanto irritante.

En 1993, después de la excelente La edad de la inocencia, aún podíamos hablar de Scorsese como uno de los grandes directores del cine norteamericano. Si recapitulamos estos 17 años transcurridos, podemos afirmar que su filmografía posterior queda lejos del nivel de obras como Toro salvaje (1981) y Uno de los nuestros (1990): hay mucho oficio pero la genialidad ha desaparecido.


Shutter island

Martin Scorsese  Laeta Kalogridis  Robert Richardson  Thelma Schoonmaker  Leonardo DiCaprio, Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Michelle Williams, Patricia Clarkson, Max von Sydow, Jackie Earle Haley, Emily Mortimer  Vértice Cine  138 minutos  Adultos