Siempre a mi lado: Drama playero

Siempre a mi lado | Charlie, su hermano Sam de once años y su madre viven en un pueblo costero del Pacífico. Su padre les abandonó. Ellos viven del trabajo de su madre, no son ricos, pero están unidos. Charlie es un gran atleta y ha conseguido una beca deportiva para ir a la universidad. Y Charlie es como un padre para Sam. Y pasa algo terrible y el pobre Charlie

La historia es convencional, pero tiene un toque místico-sobrenatural que da cierta originalidad a la vida (y muerte) de Charlie St. Cloud. Tiene dos problemas; el primero es que el director, muy suelto cuando rodó 17 otra vez, se revela incapaz de desarrollar las infinitas posibilidades que le ofrece esta historia. La película es mona, planita, moralizante y se basa exclusivamente en el talento -y la cara bonita- de Zac Efron, que no lo hace mal, pero le obligan a expresar tantas emociones en primer plano con puesta de sol marítima que termina resultando agotador.

Lo mejor: El director evita el ridículo…

Lo peor: … por los pelos.

Sinopsis

A Charlie St. Cloud le dolió tanto la muerte de Sam, su hermano pequeño, que aceptó un trabajo en el cementerio donde el pequeño se encuentra enterrado. Charlie tiene un vínculo especial con su hermano: cada madrugada se encuentra con él para hablar y jugar juntos. Pero, cuando una chica entra en la vida de Charlie, entonces no tendrá más remedio que elegir entre mantener la promesa que le hizo a Sam o irse con la joven que ama.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Enrique Chediak
  • Montaje: Padraic McKinley
  • Música: Rolfe Kent
  • Duración: 94 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: Universal
  • EE.UU. (Charlie St. Cloud), 2010
  • Estreno: 1.10.2010
Suscríbete al newsletter semanal de FilaSiete
Reseña
s
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.