Sin límites: Empastillado

El director de El ilusionista adapta una novela sobre un desastre de tipo, escritor fracasado, que al tomar una droga se convierte en un genio, políglota, luchador invencible, analista, ligón, etc, etc.

Se entiende que el protagonista sea productor ejecutivo y se haya implicado a fondo en la promoción porque la película es floja, tanto, que se ahoga al resbalar en su propio planteamiento, apenas un palmo de agua en una piscina olímpica.

Los intentos por hacer una fábula de ciencia ficción mezclada con un thriller no funcionan, tampoco con la presencia de un Robert De Niro en horas bajas, muy bajas. Cuando se estrenó en Estados Unidos Sin límites fue número 1, cosa que nos indica que este tipo de argumento sigue seduciendo al público juvenil.

La realización es pobre y el guión tiene un nudo verdaderamente aburrido, tanto que cuando sales del sopor, la película ya se está acabando.

Lo mejor: Que podría ser más larga.

Lo peor: El nudo es soporífero.

Sinopsis

El escritor Eddie Morra (Cooper) padece una grave crisis de creatividad literaria. Un día prueba una nueva droga que le otorga el máximo partido a sus facultades mentales. De este modo, logra triunfar en el mundo literario de Nueva York. Un poderoso magnate de Wall Street (De Niro), al conocer la noticia, siente una gran curiosidad por averiguar qué se esconde detrás de este repentino éxito.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Jo Willems
  • Montaje: Naomi Geraghty, Tacey Adams
  • Música: Paul Leonard-Morgan
  • Duración: 105 min.
  • Público adecuado: +18 años (XD-)
  • Distribuidora: TriPictures
  • EE.UU. (Limitless), 2011
  • Estreno: 8.4.2011
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Reseña
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Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor