Skizo: Divertido despropósito

Después de la tan celebrada Quince días contigo (2005), presenta Jesús Ponce este terror gótico o, mejor, esquizofrénico sangriento, que parece un descanso o un divertimento del autor antes de ocuparse en una próxima tarea de más empeño. Skizo sugiere una divertida broma truculenta realizada entre amigos -la dirección es de Luis Ponce, con la colaboración de Asier Oruesagasti y la participación de Pat­xi Santamaría-, de ahí que sobre todo la segunda parte del filme -si bien es coherente que la acción se precipite y agigante- se diría menos cuidada en detalles, planificación, encuadres…

En el reparto sólo se cuenta con 8 personajes, y el equipo técnico es casi igualmente reducido. Interiores y noche en el bosque con su casa fantasmal es todo el escenario. El guión de Sarasketa y Etxaniz construye una historia inicialmente simple: un joven (Eloy Azorín) contrata a un macarra (Óscar Jae­na­da) y urde con él un plan de ataque ficticio a su niña, Susana (Bea Segura). El joven apaleará al macarra y ganará así muchos puntos ante su niña.

Este plan no sólo no sale bien, sino que se complica de modo impensable y crece en una espeluznante maraña de horror y terror, con casi tantas muertes como personajes, y muchos y desbordados ríos de sangre.

Risa y espanto. Espanto y risa también por las variadas y surtidas guarradas y groserías que surgen, incontenidas, del ingenio macarra del macarra.

Jaenada aúna en su personaje la risa y el espanto criminal. El joven y Susana son los que sufren y gimen, y a estos tres se unen dos personajes tan sangrientos y esquizofrénicos como el macarra, pero van de espeluznantes.

Skizo es un divertido despropósito. Es co­mo una piedrecita que por la pendiente gira y salta graciosa, ¡y de pronto se convierte en una monstruosa bola de nieve sangrienta!, que mata y remata si es necesario -como en algunas tragedias de Shakespeare– hasta al mismo equipo técnico.

Skizo está puesta en pie con bastante buen ritmo, no siempre excelente, y parece cumplir aquel conocido imperativo «tiemble después de haber reído», y su viceversa «ría después de haber temblado».

Ficha Técnica

  • País: España, 2006
  • Fotografía: Javier Aguirre
  • Montaje: Fernando Franco
  • Música: Aitor Amezaga
  • Dirección artística: Peio Villalba
  • Distribuidora: Aurum
Reseña Panorama
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Pedro Antonio Urbina
Crítico de cine, poeta, escritor y traductor