Somos los Miller: Venga, hombre…

Somos los Miller | Una estupidez sin gracia, mal escrita, mal dirigida, interpretada rutinariamente 

Un traficante de marihuana, una stripper y dos adolescentes son las piezas de una comedia lastimosa. Zafia y vulgar, desangelada y trapacera, una de esas películas pretendidamente salvajes en las que algunos productores norteamericanos deciden enmascarar una verdad bastante simple: las drogas dan muchos problemas en Estados Unidos porque hay mucho consumidor. Hay mucha demanda y hacen falta proveedores. Y ahí está México. Así de fácil. Así de triste.

- Anuncio -

Pero claro, siempre cabe hacer una comedieta desinhibida y quedar como reyes, los liberales norteamericanos que se ríen de sí mismos. Un film poco inspirado, rutinario, que apenas funciona algunas escena, que la sal es de la más gruesa y no consigue ni media carcajada.

Venga, hombre, a otro perro con ese hueso. Seguro que la película les hace una gracia de muerte a las víctimas del tráfico de drogas, a las familias de los que empiezan con la hierba y siguen con otras cosas cuando han segado el jardín, a los que tienen que ocuparse de limpiar la caca (material y vital) y poner buena cara.

⇒ Crítica de Un espía y medio

Ficha Técnica

  • Fotografía: Barry Peterson
  • Montaje: Mike Sale
  • Duración: 110 min.
  • Distribuidora: Warner
  • Público adecuado: +18 años (XD)
  • Estreno en España:8/11/2013

We’re the Millers. USA, 2013.

Suscríbete a la revista FilaSiete