· Klayman logró que Steve Bannon la permitiera acompañarlo en sus viajes y consigue abocetar un retrato, muestra un hombre que sabe ser encantador y está en medio del debate político.

Escorado a la derecha

Alison Klayman acompaña a Steve Bannon en sus viajes por Europa y así permite ver a este hombre de cerca, y lo que hace: intenta coordinar movimientos de derechas.

Me parece que esa frase sitúa la película y el personaje: dos cosas que nos pillan muy lejos. Steve Bannon es un hombre odiado por muchos en Estados Unidos porque organizó la campaña electoral de Trump, y ganó. Recientemente un documental sobre él, American Dharma, bastante duro, fue denostado porque «no le sacudía bastante». Se llegó a decir que Errol Morris, el autor, habría sucumbido al encanto del personaje. El debate no trata de la calidad o el interés del documento, sino de si me gusta porque lo pone a caldo, o no me gusta porque no lo pone a caldo.

Alison Klayman logró que Bannon la permitiera acompañarlo en sus viajes y consigue abocetar un retrato, muestra un hombre que sabe ser encantador, sabe lo que quiere, y está en medio del debate político. Que a uno le guste o no está fuera del aspecto cinematográfico. El documental es original, es ameno y demasiado local. El título El gran manipulador es atrayente, pero para un público no experto podría ser «Descubriendo a Steve Bannon».