· Mérito de Sorkin que, aun­que puede agotar con su exceso de verborrea, es un genio a la hora de escribir diá­logos que terminan sien­do los andamios de un personaje.

Tres presentaciones

Imagine usted que mezcla en una coctelera el talen­to visual de Danny Boyle, el manejo del diálogo y ver­bo rápido de Aaron Sorkin y la magnética presencia de dos actores como Michael Fassbender y Kate Wins­let. El resultado es exactamente Steve Jobs. Un originalísimo biopic que aborda la historia del genio de la informática a través -exclusivamente o casi- de tres presentaciones de productos.

Reconozco que no he visto Jobs, su anterior biografía en pantalla grande, pero creo que no arriesgo demasiado si afirmo que esta es mejor película. En pri­mer lugar, porque hay que reconocerle el valor, tan­to al guionista como al director, para encerrar una vida en tan estrechos límites -una biografía contada a través de tres aparatitos- y salir airosos. No hay apenas cam­bios de escenarios, ni espectaculares puntos de gi­ro. No hay subtramas. La narración es lineal -con solo unos puntuales y breves flashbacks– y, sin embargo, terminamos conociendo a fondo a un personaje tan ca­rismático y complejo como Steve Jobs.

Por si alguien te­nía duda, el mérito aquí es de Aaron Sorkin que, aun­que puede agotar con su exceso de verborrea, es un genio a la hora de escribir diá­logos que terminan sien­do los andamios de un personaje. A este cuidado guion se suma la fuerza visual de Boyle. El cineasta británico, cuando le dejan, tiene un don para imprimir a sus películas un carácter visual muy de autor. En este sentido, en la puesta en escena, las presentaciones de Steve Jobs se parecen a algunos de los mejores momentos de Slumdog Millionaire. Otro di­rector hubiera protestado por tener que encorsetarse y «limitarse» a «fotografiar» unas presentaciones de pro­ductos por muy cuidadas y curradas que fueran es­tas y, sin embargo, a Boyle se le nota cómodo rodando un espectáculo, porque eso eran las presentaciones de los productos de Apple.

Por último, Steve Jobs no sería lo que es sin la pareja pro­tagonista. Michael Fassbender interpreta a un con­vincente Jobs, un tipo bastante antipático pero genial del que uno quiere leer más en cuanto acaba la pe­lícula (es una de las bazas al contar tan poco de su bio­grafía, digamos, tradicional). Dándole la réplica, en un discreto segundo plano pero como un personaje absolutamente necesario para que conozcamos a Jobs es­tá Kate Wins­let, interpretando a su fiel secretaria du­rante muchos años.

En resumen, un meritorísimo y original biopic, un ejem­plo de que en el cine sigue habiendo sitio para los autores y la confirmación de que a la hora de contar una vida en celuloide no todo está inventado.

Ficha Técnica

  • Dirección: Danny Boyle
  • Guion: Aaron Sorkin
  • Fotografía: Alwin H. Küchler
  • Montaje: Elliot Graham
  • Música: Daniel Pemberton
  • Intérpretes: Michael Fassbender, Kate Winslet, Seth Rogen, Jeff Daniels, Katherine Waterston, Sarah Snook, Michael Stuhlbarg, Perla Haney-Jardine
  • Duración: 121 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: Universal
  • EE.UU., 2015
  • Estreno en España: 1.1.2016