Submarino: Excesiva, fatalista, intensa… y a pesar de todo, humana

Submarino | Se me ocurren muchas razones para no aconsejar a nadie, y ese nadie incluye a cualquier lector de la revista, esta película. Casi todas las razones las encuentro, además, en los primeros 20 minutos de este opresor cuento sobre las consecuencias de un terrible trauma infantil. Vinterberg es un autor excesivo y con gusto por lo truculento. La cinta es capaz de amargarte el día.

El brutal arranque es demasiado fatalista para resultar creíble. El planteamiento -dos hijos destrozados por una mala madre- lo he visto cien veces. Me repele la breve subtrama protagonizada por la ninfómana. Y el tratamiento del tiempo está muy lejos de cualquier tipo de originalidad.

Y, sin embargo, Vinterberg consigue que, a pesar del fatalismo un tanto artificial que rodea sus vidas, me crea el drama de estos dos hermanos. Que siga la historia con interés y con el mismo deseo de redención que, en el fondo, tienen sus protagonistas. Que, a pesar de haber visto mil yonkis en la pantalla, me conmueva con cada paso en falso de ese joven padre con tanta debilidad como buenos deseos. Y que, por supuesto, me deje fuera de juego la puñetera evidencia de que la víctima sea, de nue­vo, el más débil: el niño.

No sé si el culpable de amargarme el día es el guión del propio Vinterberg, o la férrea narrativa que agarra al espectador sin ninguna intención de dejarle respirar ni un minuto, o de los tres intérpretes que dan un auténtico recital, o de todo junto. Quizás sea que, a pesar de todo, los complejos pero vitales lazos de la familia siguen siendo un material cinematográfico de primera clase. Y esto bien que lo sabía Bergman

Ficha Técnica

  • País: Dinamarca, 2010
  • Fotografía: Charlotte Bruus Christensen
  • Montaje: Valdis Oskarsdóttir
  • Música: Thomas Blachmann
  • Duración: 110 m. +18 años (temática, drogas, violencia, sexo)
  • Distribuidora: Golem
  • Estreno: 3.9.2010
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