Sueños de trenes: Larga sombra del trascendentalismo
· Crítica de Sueños de trenes | Estreno en Netflix 21 de noviembre de 2025.
· Las influencias fílmicas de la película apuntan a Las aventuras de Jeremiah Johnson (Sydney Pollack, 1972), El río de la vida (Robert Redford, 1992) o buena parte del cine de Terrence Malick.
Denis Johnson (1949-2017) fue un novelista, poeta, ensayista y dramaturgo norteamericano, que en 2002 publicó la novela breve Train Dreams (¿Sueños de trenes o, a la luz de su historia, Tren de sueños…?). Su contexto está situado durante los inicios del siglo XX, entre la extensión del ferrocarril por el Oeste norteamericano y la explotación maderera de vastas regiones boscosas.
Por su parte, el tándem formado por Clint Bentley y Greg Kwedar, guionistas y productores de la reciente Las vidas de Sing Sing (Greg Kwedar, 2024), ha adaptado con sensibilidad el texto de Johnson, encargándose Bentley de la dirección y participando Kwedar en la producción ejecutiva.
Las evocadoras palabras con que la voz narrativa abre el filme (según la versión doblada al español), plantean el asunto de modo más hondo y fascinante que cualquier imagen:
«Una vez hubo pasajes hacia el viejo mundo, sendas extrañas, rutas veladas… Con sólo doblar una esquina, te topabas cara a cara con el gran misterio, el fundamento de todas las cosas. Y aunque ese viejo mundo ya no exista, aunque haya sido enrollado cual pergamino y encerrado en algún lugar, aún puede sentirse su eco».
Según esto, los referentes literarios de Train Dreams son tan patentes como comunicantes entre sí. El relato de Johnson participa del romanticismo trascendentalista norteamericano (en particular, de Henry David Thoreau) surgido en Massachusetts, proponiendo dilucidar los arduos vínculos entre vida y muerte, naturaleza y civilización. De ahí también la relación con escritores como Kevin Canty, Norman MacLean o Ivan Doig, vinculados a Montana.
Una herencia también preservada en la película, rodada en exuberantes exteriores y aderezada con serenas alusiones al peligro del raudo progreso técnico y material y la masiva explotación de recursos naturales. Las influencias fílmicas de Sueños de trenes apuntan además a Las aventuras de Jeremiah Johnson (Sydney Pollack, 1972), El río de la vida (Robert Redford, 1992) o buena parte del cine de Terrence Malick, reconocible en abundantes pasajes.
Inmerso en este contexto, el relato se centra en el leñador Robert Grainier (colosal Joel Edgerton), siempre envuelto en relatos de bellos contornos, imprecisos y proto-legendarios. Todo ello puede sugerir una identificación entre Grainier y el popular leñador Paul Bunyan, personaje folclórico cuyos orígenes orales surgieron en el noroeste de Wisconsin (y aunque la historia de Grainier discurra muy lejos, entre el norte de Idaho y de Washington, junto a Montana)… Se diría entonces que la ficción, a su vez pueda contener una suerte de ensoñación; que Grainier sea, conforme a la realidad interna del relato, una suerte de recreación real de Bunyan.
Por lo demás, el reparto principal borda sus breves intervenciones. Felicity Jones, destilando la delicada sensibilidad de su personaje; William Macy, Paul Schneider y John Diehl, tan convincentes como casi irreconocibles. Al respecto de Kerry Condon, su cautivadora encarnación del personaje ofrece varios de los pasajes dramáticos más interesantes de Train Dreams, pero deja el agridulce sabor de una trama secundaria no aprovechada tanto como merecía un relato, quizá demasiado corto en ese sentido.
La hermosa fotografía de Adolpho Veloso impregna el filme de una adecuada atmósfera, oscilante entre la plenitud y el ensueño. La ambivalente música de Bryce Dessner alterna en cambio pasajes interesantes con otros plúmbeos, que contribuyen a agravar las abundantes vaguadas rítmicas de una narración algo alargada sin propósito claro.
Pero hay que reconocer, en fin, el valor de Bentley y Kwedar abordando un proyecto colmado de anclajes culturales mayores. Así como es gratificante ver a Netflix saliendo de sus propios raíles, mostrándose más permeable, enmendándose con la producción de un proyecto quizás algo menos encorsetado entre normativas, reglamentos y planificaciones.
Ficha Técnica
- Dirección: Clint Bentley,
- Guion: Clint Bentley, Greg Kwedar,
- Intérpretes: William H. Macy, Kerry Condon, John Diehl, Felicity Jones, Joel Edgerton, Paul Schneider, Nathaniel Arcand, Alfred Hsing,
- Fotografía: Adolpho Veloso
- Montaje: Parker Laramie
- Música: Bryce Dessner
- Duración: 102 min.
- Público adecuado: +16 años
- Distribuidora: Netflix
- EE.UU. (Train Dreams), 2025
- Estreno: 21.11.2025







