Talk to me: Black radio power

Es evidente que las décadas de los 60 y 70 marcaron profundamente a una amplia generación de estadounidenses, a tenor del revisionismo constante que se ha hecho a esta época desde la industria hollywoodiense. La temática y los sucesos tratados suelen ser casi siempre los mismos, y lo único que cambia es el punto de vista. En el caso de Talk to me, otra película situada entre esos años, el punto de vista es bastante peculiar: el protagonista es un personaje real, el ex convicto de color Ralph Waldo “Petey” Greene (Don Cheadle), un don nadie que consiguió un puesto como disc-jockey en una emisora de Washington nada más salir de la cárcel. Su estilo lenguaraz y directo a la hora de hablar de los conflictos raciales de su tiempo le convirtieron muy pronto en un icono de la radio.

La cinta se estructura en tres partes bas­tante diferenciadas. La primera, la más brillante y disfrutable con diferencia, mues­­tra con humor y una tremenda ener­gía la improbable ascensión de Greene desde la celda al olimpo radiofónico. Es una carrera de obstáculos, de la que sale airoso echándole todo el morro del mundo y superando una tendencia hacia el alcoholismo y la autodestrucción. En su éxito tiene mucho que ver Dewey Hughes (Chiwetel Ejiofor), el director de programación de la cadena de radio, que pasa de la inicial aver­sión hacia “Petey” a creer ciegamente que su querencia a no morderse nunca la lengua es la solución para sacar a flote a la emisora.

La segunda, muy correcta y con­tada con inteligencia y rigor, se centra en el enfrentamiento del protagonista con los sucesos de la época que más afectaron a la comunidad afroamericana (el asesinato de Martin Luther King y la marcha sobre Was­hington).

La tercera y última parte, en la que la película acaba por diluirse y pierde fuerza de una manera alarmante, narra la clásica incapacidad del ídolo para lidiar con el éxito, y el deterioro de su relación con todas las personas que habían confiado más en él.

A pesar de la irregularidad en su conjunto, Talk to me llega al notable en gran parte gracias a que Don Cheadle se echa la película a sus espaldas. Cheadle está soberbio una vez más, y además demuestra una gran valentía al desafiar con este papel la progresión lógica de los actores consolidados: “Petey” Greene, por su perfil ex­travagante y estridente, es la clase de personaje que la mayoría acepta antes de interpretaciones como las de Hotel Rwanda y Crash, y muy raramente después. Sin nin­gún lugar a dudas, su ausencia en la terna de nominados a mejor actor en la pasada edición de los Oscar es de lo más inexplicable del año. E igualmente premiable está Chiwetel Ejiofor, un habitual secundario de lujo que aquí ejerce labores de coprotagonista con mucho aplomo.

Siendo una producción independiente, el trabajo  de la ambientación de la época es más que digno.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU., 2007
  • Fotografía: Stéphane Fontaine
  • Montaje: Terilyn A. Shropshire
  • Música: Terence Blanchard
  • Duración: 118 m. Adultos
  • Distribuidora: Versus
  • Estreno: 14.III.2008
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