Tenemos que hablar de Kevin: Tenemos que hablar de Tilda

Tenemos que hablar de Kevin: Historia de la madre de un criminal, que afronta que tiene un hijo que está muy mal de la cabeza. 

Eva Khatchadourian es la madre de Kevin. Des­de el principio, prácticamente desde que na­ce, madre e hijo no se llevan. Cuando Kevin, un canalla diplomado, cumple 16 años comete un crimen horrendo. Y su madre se pregun­ta por qué. Y al espectador se le funden los plo­mos.

Esta adaptación de la novela de la periodista Lionel Shriver publicada en 2003, podría te­ner muchas cosas interesantes, pero la verdad es que tiene muy pocas. No te crees el per­sonaje del hijo, como no te crees el de la ma­dre. El padre es un pasmarote (desperdicio de buen actor, John C. Reilly) que entra y sa­le de escena.

La realizadora va y viene en un relato fragmen­tado, con marcha adelante y marcha atrás. El original tenía forma epistolar y aquí no, co­sa muy respetable. Lo que es menos com­prensi­ble es que hagan falta 112 minutos pa­ra contar esta aberración, cuando en solo 81 Gus Van Sant contó la magistral Ele­phant, inmensa­mente más veraz y consistente.

En la película de Ramsay todo parece al ser­vicio del lucimiento de una actriz que siem­pre ha jugado a la ambigüedad y que, en es­te caso, vuelve a hacer de madre ambigüa, una tipa rarísima de la que no entendemos na­da, con un hijo más raro que cuatro perros ver­des, un perfecto canalla desde que tiene seis meses. Y que debería estar en tratamiento psiquiátrico y con medicación desde esa tier­na edad.

El problema de trabajar con un mal guión, y éste es realmente malo, es que a medida que pa­san los minutos te vas desinteresando de la his­toria porque le ves las costuras, las trampas, el efectismo de ilusionista de tercera divi­sión que quiere imitar a uno de primera, co­mo el citado realizador de Elephant (Palma de Oro y mejor dirección en Cannes 2003), y com­prueba que la cosa no sale…

Y ya sólo cabe acumular secuencias ridículas co­mo la de la batalla de los tomates, los en­cuen­tros carcelarios y demás escenas que pa­re­cen sacadas de Chucky, el muñeco diabólico.

Esta película se ha empeñado en hablar de Til­da Swinton, quizás porque la actriz es produc­tora ejecutiva. Y lo suyo hubiera sido que la BBC y la veintena larga de productores -entre los que se encuentran Steven Soderbergh y la directora- se hubieran planteado si lo que cuen­ta la película va a a alguna parte. Yo que quieren que les diga, le veo muy poco interés.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Seamus McGarvey
  • Montaje: Joe Bini
  • Música: Jonny Greenwood
  • País: Reino Unido/EE.UU.
  • Duración: 112 m.
  • Público adecuado: +18 años (violencia, sexo, lenguaje crudo)
  • Distribuidora: Vértigo
  • Estreno: 16.3.2012

We need to talk about Kevin, 2011

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Reseña
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Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor