Territorio prohibido: Vidas mal cruzadas

Siguiendo -aunque muy de lejos- la estela de Crash, Wayne Kramer (La prueba del crimen, The Cooler) dirige y escribe esta historia coral sobre la inmigración en Estados Unidos. En ella encontramos vidas que se cruzan a lo largo del camino hacia una misma meta: conseguir la nacionalidad americana.

La idea es buena, y está bien planteada en la presentación de los diferentes personajes con sus respectivos conflictos. Sin embargo, pasados los primeros minutos, Territorio prohibido se precipita al vacío. Un vacío que es fruto del guión, demasiado artificial, tópico y poco creíble; de algunas situaciones que rozan lo esperpéntico; del maniqueísmo a la hora de caracterizar a los personajes y la moralina que pretende transmitirnos la totalidad del discurso; y de los descarados desnudos de una de las protagonistas, que no hacen sino confirmar el recorrido decadente del filme.

Creo que el drama que lleva implícito este tema podría haber dado lugar a una interesante reflexión que sacara a Occidente de sus casillas, o por lo menos a una cierta profundización ante el drama humano que supone ser o no ser acogido en una nación. Además, el director contaba con un excelente reparto, y lo cierto es que técnicamente la película está bien hecha, con una buena música, una sugerente fotografía urbana y un montaje correcto. Por eso es una pena que Territorio prohibido se quede simplemente en una buena idea con un dedo de profundidad y un océano de sandeces.

▲ La fotografía.

▼ El guión.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Jim Whitaker
  • Montaje: Arthur Coburn
  • Música: Mark Isham
  • Duración: 113 min.
  • Público adecuado: +16 años (S)
  • Distribuidora: Vértice
  • EE.UU. (Crossing Over), 2009
  • Estreno: 11.2.2011
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