The Assistant: Asco y rabia

· Crítica de The Assistant | Disponible en Filmin.
· Green aplana los colores, viste a la protagonista de mal­va como si acabase de salir de un ataúd, oscurece los exteriores, silencia los ruidos o los amplifica.

Jane, 26 años, asistente de un productor de cine, es una mujer callada que no se relaciona con nadie y que ha­ce su trabajo con eficacia pero como si fueran a agredirla en cualquier momento. The Assistant, dirigida y escrita por la documentalista y activista australiana Kitty Green, es una película de terror psicológico. El mons­truo y sus monstruosidades no salen en ningún mo­mento y por eso da más miedo, porque lo intuimos en el rostro de la actriz Julia Garner (Modern Love, Ozark) durante los 87 mi­nu­tos de la película.

Que esa mujer quiera ser productora es poco creíble, al igual que no lo es que sea la primera en llegar a la ofi­ci­na, o que se encargue de limpiar el despacho de su je­fe, o que vaya a por la comida de toda la planta.

De lo que se trata es de retratar un ambiente tóxico en el que el espectador se va enterando de que la asistente trabaja para un depredador sexual que explota y mal­trata a sus empleados, que saben que trabajan para un tipo con una conducta repulsiva que tiene mucho po­der en la industria del cine.

Green aplana los colores, viste a la protagonista de mal­va como si acabase de salir de un ataúd, oscurece los exteriores, silencia los ruidos o los amplifica. Y logra de ese modo un ambiente tóxico (los dos compañeros de Jane son dos monos de circo que se dirigen a ella ti­rándole papeles).

En resumen, una película en la que no te creerías casi na­da… pero llegados a este punto, introduces el nombre Har­vey Weinstein y todo cambia. Detenido en 2018, fue juzgado y condenado a 23 años de prisión por una agre­sión sexual y una violación.

Produce asco y rabia todo esto. La película te llega y te revuelve las tripas. Bien por ella y por su manera de usar el fuera de campo.

Asco y rabia produce que un presidente del mismo país de Weinstein hiciera algo similar con una asistente en su lugar de trabajo, y los poderes públicos y sus vo­tantes decidieran mantener en el cargo a un tipo así. Co­mo te revuelve las tripas que siga habiendo directores de cine y/o productores que pidan a los actores -bueno, más a las actrices, seamos claros- que se pongan delante de una cámara, de un operador, de un director de foto­gra­fía, de un sonidista, de un ayudante de dirección pa­ra rodar secuencias de sexo explícito que no aportan ab­solutamente nada al relato en cuestión y denigran a cual­quier ser humano. Pero bueno, de esto no se puede ha­blar, no es cool, pone en juego una industria en la que parece que las reglas y los límites solo sirven cuando interesa. Si dices algo en contra, eres un tarado, un re­trógrado, un terrorista censor que quiere dinamitar la li­bertad de expresión y hundir el negocio, quitar el pan y la sal de unas artistas comprometidos con hacer un mun­do mejor.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Michael Latham
  • Montaje: K. Green, Blair McClendon
  • Música: Tamar-Kali Brown
  • Duración: 87 min.
  • Público adecuado: +18 años
  • Distribuidora: Filmin
  • EE.UU., 2019
  • Estreno: 26.2.2021
Suscríbete a la revista FilaSiete por sólo 32€ al año
Reseña
s
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor