The lovely bones: El anticlímax hecho tragedia

Tras unos cuantos años dedicado al cine de acción con la adaptación a la gran panta­lla de la trilogía de El Señor de los Anillos, y pos­teriormente con el remake de King Kong, Peter Jackson se desvía de las epope­yas fantásticas para volcarse en una histo­ria intimista, en consonancia con una de sus primeras obras: Criaturas celestiales. Ba­sada en el best-seller de la escritora estado­unidense Alice Sebold, The lovely bones na­rra el asesinato de una adolescente y la re­percusión que este acontecimiento tiene en su entorno.

De una belleza plástica soberbia, la pelícu­la divaga entre dos registros narrativos que se van superponiendo, delineados por el espacio físico en el que se mueven los dife­rentes personajes. Por un lado aparece el mun­do real en el que habitan los conocidos de la joven Susie y, por otro, la propia mucha­cha atrapada en «el intermedio», una es­pecie de limbo onírico en el que sus fanta­sías se reproducen libremente. En sintonía con obras predecesoras como Más allá de los sueños, La celda y, fundamentalmente, The fall, la directora de arte Naomi Sho­han ejecuta una excelente labor en el diseño del mundo de Susie, jugando con elemen­tos atractivos y eclécticos como las maque­tas de los barcos o los adornos de la pulse­ra. En una simbiosis perfecta, la fotografía de Andrew Lesnie -responsable de El Se­ñor de los Anillos– realza la estilización del metraje, aunque no logra impedir algunos comprometidos planos dignos de Cre­pús­­culo, caso del reflejo en el agua del rostro del joven o del beso.

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No obstante, la superposición de ambos uni­versos no siempre parece responder a necesidades narrativas y la trama navega a la deriva como los barcos que se estrellan contras las rocas en el mundo de Susie. Al igual que la fantasía de la joven asesinada apa­rece errática, los personajes perfilados por Jackson se presentan como figuras grises y desdibujadas. Sus motivaciones, aunque claras, resultan superficiales y poco atrac­tivas, sus acciones son fútiles y sus gri­tos de desesperación poco conmovedores. Lejos de crear una fuerte conexión con el espectador, el guión de The lovely bones se pierde en las pistas falsas -véase la referen­cia a la casita de la pulsera-, en las reso­luciones engañosas -las fotos reveladas- y en los personajes estériles. La mala dosifica­ción de la información y las anticipaciones tienen como consecuencia situaciones an­ticlimáticas.

La participación de actores como Rachel Weisz, Susan Sarandon o la prometedora Saoirse Ronan -nominada a los Globos de Oro y a los Oscar por su papel en Expiación. Más allá de la pasión– no logra salvar una pro­ducción impecable en el plano técnico, pe­ro vacua en lo narrativo.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU./Reino Unido/Nueva Zelanda, 2009
  • Fotografía: Andrew Lesnie
  • Montaje: Jabez Olssen
  • Música: Brian Eno
  • Duración: 135 m. Adultos
  • Distribuidora: Paramount
  • Estreno: 26.2.2010
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Reseña
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Laura Montero Plata
Doctora en Historia del Cine, Animación Japonesa y Cines de Asia Oriental