La película que abrió el Festival de Málaga es otra muestra del loable esfuerzo de productores, directores y guionistas por dignificar el cine de género en España. 

The Pelayos, 2012 País: España Dirección: Eduard Cortés Guión: E. Cortés, Piti Español Fotografía: David Omedes Montaje: Koldo Idígoras Música: Micka Luna Intérpretes: Daniel Brühl, Lluis Homar, Miguel Ángel Silvestre, Blanca Suárez, Oriol Vila, Marina Salas, Eduard Fernández 100 m. +18 años (sexo, lenguaje) Distribuidora: Sony Estreno: 27.4.2012

The Pelayos: Hagan juego

En los años 90 la familia García Pelayo se hi­zo con varios cientos de millones de pese­tas en casinos de todo el mundo, de mane­ra legal. Su táctica se basaba en el simple análisis de las desviaciones físicas de las ru­letas, que al ser siempre las mismas, confir­man tendencias a determinados números.

En el año 2003, Gonzalo García Pelayo, el ideó­logo y padre de la saga, escribió un libro sobre sus experiencias titulado La fabulo­sa historia de los Pelayo. Ahora llega a las pan­tallas la versión cinematográfica.

La película narra las aventuras pasadas por esta familia, en su afán de ganar un jue­go que está planeado para que los jugado­res pierdan y vuelvan a perder. Bastante fiel a la historia real, plasma algunos de los pro­blemas que en su momento tuvieron, co­mo la expulsión de los casinos por las bue­nas o por las malas, las batallas legales pa­ra recuperar el derecho a jugar, etc.

El barcelonés Eduard Cortés (La vida de na­die, Otros días vendrán, Ingrid) es el encar­gado de poner en pie esta historia, que re­cuerda a la conocidísima Ocean’s eleven (Ste­ven Soderbergh, 2001), no sólo por la te­mática sino también por la ambientación, lu­josa y cuidada al extremo. Y es que The Pe­layos está rodada en el Gran Casino Costa Bra­va, en Lloret de Mar, uno de los complejos más modernos de Europa, con la tecnolo­gía más innovadora.

The Pelayos arranca bien, con agilidad, buen montaje y una atmósfera adecuada. La pena es que el ritmo se rompe por unas sub­tramas amorosas poco creíbles, que impi­den que haya un protagonismo claro y de­saprovechan al personaje del patriarca, que interpreta Homar. El casting es bueno y hay que reconocer que todos cumplen, in­cluidos Miguel Ángel Silvestre y Blanca Suá­rez (dos actores muy conocidos por sus tra­bajos en TV que se van abriendo camino en el cine), se quiere aprovechar su popula­ridad, cosa que parece lógica, siempre que el resultado final sea digno (y lo es). En el papel de “la bestia” actúa un Eduard Fer­nández muy al estilo Andy García, al fren­te del casino. La realización es buena y el diseño de producción, también. El proble­ma es de guión.
Aunque la impresión es que la cinta po­dría haber dado mucho más de sí, es otro pel­daño en la tendencia del cine español re­ciente por hacer películas de género, capa­ces de atraer a los espectadores a los cines. The Pelayos inauguró la sección oficial del Festival de Cine de Málaga 2012, el pasado 21 de abril.

Ficha Técnica