· Más que una observación o análisis, The Vessel parece una parábola, una alegoría, un canto, un poema o la vibración de una cuerda en el aire.

Una pérdida observada

C.S. Lewis escribió en 1961 A Grief Observed, una serie de reflexiones sobre la muerte de su esposa. La opera prima del californiano Julio Quintana bien podría llamarse «Una pérdida observada», aunque más que una observación o análisis, The Vessel parece una parábola, una alegoría, un canto, un poema o la vibración de una cuerda en el aire.

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Quintana es director de fotografía y ha trabajado con Terrence Malick y Emmanuel Lubezki en El árbol de la vida. Se nota muchísimo en el tono espiritual y el estilo onírico de la narración y filmación de esta oda de un pequeño pueblo a sus cuarenta y seis niños que le robó un tsunami mientras estaban en el colegio, hace ya diez años. Un lugar indeterminado suspendido en «aquel preciso instante», como si fuera un limbo, y en el que el padre Douglas -entregado sacerdote que borda Martin Sheen, productor ejecutivo del filme, junto con el propio Malick– se esfuerza por insuflar esperanza y vida.

Allí, en un ambiente casi espectral, entre cascotes y pupitres rotos, jirones de nubes y cortinas amenazantes, como restos de un naufragio, deambulan Leo y Fidelia, su madre enferma psíquica -la única a la que se consiente vestir de rosa, y que ya tuvo su luto particular-; Gabriel, amigo de Leo; Soraya, joven viuda, su amor secreto; Pedro y Rosita y algunos más. Del epicentro de esa tristeza mortal brotará el milagro, la salvación.

«Quería hacer una película que solo tratara de las relaciones y las preguntas filosóficas que se luchan en ese pueblo», ha explicado Quintana. ¿Qué hacemos cuando las desgracias nos golpean?, ¿por qué Dios permite algo así?… ¡Qué distinto todo si la ola hubiese venido por la noche mientras los niños dormían en sus camas!

La película fue rodada íntegramente en el barrio de la Perla en San Juan de Puerto Rico, en formato panorámico, que magnifica y dramatiza la historia; y en dos versiones, inglés y español, lo que supuso un gran esfuerzo de filmación y montaje, aunque tan solo un 5% de un presupuesto de cinco millones de dólares. Cuenta con una majestuosa banda sonora que combina música coral y latina.

La voz en off de Leo, el protagonista interpretado por Lucas Quintana, hermano del director; la simbología de las imágenes -esas rosas rojas que acompañan los sentimientos de Soraya-, los movimientos de cámara siguiendo los vaivenes de los personajes, la narración apenas esbozada a pequeños rasgos, cuyo sentido total solo se desvela retirándose un poco, como si estuviéramos ante un cuadro impresionista… Todo recuerda a un Malick a pequeña escala. Sin ser dirigida por él, The Vessel lleva en la bodega todas sus claves como cineasta.

Ficha Técnica

  • Dirección y Guion: Julio Quintana
  • Fotografía: Santiago Benet Mari
  • Montaje: A.J. Edwards, Don Swaynos
  • Música: Hanan Townshend
  • Diseño de producción: Gerardo José Vega
  • Vestuario: Natalia Collazo
  • Intérpretes: Martin Sheen, Lucas Quintana, Jacqueline Duprey, Aris Mejías, Hiram Delgado, Jorge Luis Ramos, Marian Pabón, Elia Enid Cadilla
  • Duración: 86 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: European Dreams Factory
  • EE.UU. (The Vessel), 2016
  • Estreno: 7.12.2016
Reseña Panorama
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Cristina Abad
Periodista. Máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual por la Universidad de Sevilla