Tres días con la familia: Esperando nada

Una familia en la que cada uno de sus miembros apenas tienen relación entre sí… Un velatorio por compromiso y tres días de máscara.

Argumento de esta opera prima de Mar Coll, justa triunfadora en el pasado Festival de Málaga al lograr las Biznagas de Plata a la dirección, actriz (Nausicaa Bonnín) y actor (Eduard Fernández).

El trabajo de los actores es impecable y la puesta en escena apunta detalles visuales interesantes al fijarse en pequeños detalles y gestos que ayudan a entender mejor los personajes. El problema es que lo que hay que entender en Tres días con la familia, lo que cuenta la historia es… la nada. Todo es postizo y vacío en las relaciones familiares, en las que destaca la incomunicación y las soledades pactadas.

Así llegamos a un plano fijo final en silencio en el que uno se queda en blanco ante tanta nada. Esa que esperaba Antonio Vega en uno de sus magistrales canciones. Esa que hace que uno se quede con ganas de ver películas que esperen, cuenten o sientan… algo.

Sinopsis

Tras haber pasado varios años en el extranjero, Léa debe regresar de inmediato a Girona, donde su abuelo paterno acaba de fallecer. La muerte del patriarca de los Vich i Carbó es la razón perfecta para forzar la convivencia entre todos sus descendientes. Los tres días que duran el velatorio y las exequias muestran el juego de las apariencias y la hipocresía típico de una familia de la burguesía conservadora, en la que los problemas son evidentes, pero nunca se hacen explícitos.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Neus Ollé
  • Montaje: Elena Ruiz
  • Música: Maikmaier, Jordi Ribas
  • Duración: 86 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: Wanda
  • España (Tres dies amb la família), 2009
  • Estreno: 26.6.2009
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