Un castillo en Italia: He perdido mi casa

Un castillo en Italia | Una narrativa presuntuosa sobre… nada

Valeria Bruni Tedeschi hace de Louise, una cuarentona imagen de la decadencia: ex actriz, penúltimo vástago de una familia rica y pudiente, ahora venida a menos y al borde de la ruina. Su hermano mayor se muere de SIDA, su madre quiere vender las últimas posesiones, entre ellas, su casa, amablemente llamada castillo.  Para colmo, tiene una religiosidad sensiblera e histérica. Trazado este somero preludio, Louise conoce a Nathan, un joven actor francés, se enamora locamente de él y sueña, rápidamente, tener un hijo y, tal vez, ser feliz (por ese orden).

No, no es Fellini; Valeria Bruni Tedeschi (Es más fácil para un camello…), que se hizo notar con Actrices (2007), ha querido repetir faena y hacer otra tragicomedia familiar; y no le ha salido bien. Un pastel relleno de casi todo lo que pasa por la cabeza o por delante de la cámara: el SIDA, la religión, la inseminación artificial, la familia… Un relato caótico, irreverente, sin rumbo ni medida, presuntuoso, pretendidamente intelectual y muy aburrido.

Está claro que los pasajes autobiográficos de la historia le han hecho perder la perspectiva.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Jeanne Lapoirie
  • Montaje: Laure Gardette, Francesca Calvelli
  • Duración: 104 min.
  • Distribuidora: Paco Poch Cinema
  • Público adecuado: +18 años (XD)
  • Estreno en España: 9.5.2014

Francia (Un château en Italie), 2013. 

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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.