Un cuento chino: Están un chino y un argentino…

Un cuento chino: Darín, actor todoterreno, se echa a la espalda un cuento bienintencionado escaso de guión. 

Pequeña película argentina de Bo­rensz­tein, un amable cuen­to metafórico, resuelto con sencillez y efi­cacia, pero sin excesiva brillantez, quizás por­que está muy justo de guión. Un tipo, due­ño de una pequeña fe­rretería, huraño, me­tódico y amargado, ve­rá cómo su vida de sol­terón cambia a partir de un encuentro ca­sual con un chino, que acaba de llegar y no sabe ni una palabra de español. En su pa­sado hay mucho do­lor y le cuesta encontrar sentido a la vida.

Darín -brillante una vez más, es actor con recursos, un profesional que se adapta a muy distintas maneras de trabajar- sostie­ne una historia, escasita y con evidentes re­llenos para llegar a los 93 minutos, que sa­le adelante y, en algunos momentos, es bri­llante, como en el inicio en China y en la di­vertida reclamación por los tornillos de me­nos. El personaje femenino está empotra­do en la historia, si lo hubiesen escrito me­jor, la película destacaría.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Rodrigo Pulpeiro
  • Montaje: Fernando Pardo
  • Música: Lucio Godoy
  • País: Argentina
  • Año: 2010
  • Duración: 93 m.
  • Público adecuado: +16 años (erotismo incidental)
  • Distribuidora: Alta
  • Estreno: 17.6.2011