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Un día de suerte

Un día de suerte: El realismo de la sencillez

Se ha rodado esta opera prima en Buenos Aires, Roma y Sicilia. Elsa, veinticinco años, tiene una ilusión: viajar a Italia y allí encontrar al hombre con el que pasó una noche, para comenzar junto a él una nueva vida lejos de Buenos Aires. Pero no es fácil hacer realidad ese proyecto en una ciudad aturdida por los conflictos políticos y los estallidos sociales. Lo primero es sobrevivir, hacer trabajillos -limpios y sucios- para ahorrar unos pesos, con la ayuda de la familia y de los amigos.

El cine argentino no olvida la crisis que ha vivido y vive el país. Es esta una película sencilla donde lo que pasa es muy normal y se quiere retratar con mucha normalidad. Sandra Gugliota (Buenos Aires, 1966) confía en unos personajes bien interpretados que no quieren dejar de soñar. El ritmo lento de la narración deja al descubierto un evidente abuso de la cámara en mano, tan de moda en cierto cine independiente que parece tener un acuerdo con los médicos que arreglan los esguinces de cuello de los sufridos espectadores.


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Un día de suerte (2002)

País: Argentina Director: Sandra Gugilotta Guión: Sandra Gugilotta, con la colaboración de Marcelo Schapces y Julio Cardozo Fotografía: Alberto Iannuzzi Montaje: Alejo Flash Música: Diego Frenkel, Sebastián Schachtel Intérpretes:Valentina Bassi, Fernán Mirás, Darío Vítori, Damián de Santo, Lola Verthet, Claudia Lapaco, Claudio Gallardou Distribuidora: Sherlock