Un juego de inteligencia: Conspiración contra la telebasura

Rainer es un joven productor de telebasura con una única obsesión: la audiencia. Al éxito de sus estúpidos programas -el úl­timo un concurso consistente en una ca­rrera de espermatozoides para fecundar un óvulo- le acompaña una vida caótica, en­tregada a las drogas, el sexo y el alcohol. Un día sufre un extraño y brutal acci­dente de tráfico que le hace replantearse su existencia y dar un giro radical a su trabajo.

El austríaco Hans Weingartner demostró en Los edukadores su gusto por abordar en sus guiones -escritos con Ka­tha­ri­na Held– cuestiones interesantes y que se pres­tan al debate. En Un juego de inteligen­cia arremete sin ningún tipo de reparo con­tra una televisión que, en su opinión, es­tá embruteciendo a la sociedad. “Leí en un informe que el espectador medio europeo pasa cuatro horas diarias viendo la tele­visión”, señala Weingartner. “De inmedia­to me vino a la cabeza la imagen de unos zombis pálidos sentados frente a unas pantallas azuladas y con sólo un va­go parecido a los seres humanos. Me preocu­pa que estemos viendo la decadencia mental de la sociedad sin hacer nada para evitarla”. Con este sugerente planteamiento, el realizador narra un cuento en el que un grupo de desheredados sociales -capitaneados por Rainer– tratan de tumbar el santa santorum del mundo de la televisión: los aparatos de medición de las audiencias.

A la película se le pueden encontrar muchos fallos, porque los tiene. A ratos el guión es algo errático y de una ingenuidad po­co creíble. Los cambios de género y tono también afectan a la fluidez de la historia y, en su deseo de mostrar la realidad de la telebasura, hay un par de pasajes breves de pornografía y violencia desagradables. Pe­ro estos fallos no anulan una cinta origi­nal en su planteamiento, valiente en su crítica, divertida y optimista en su resolución y muy bien interpretada. Acos­tum­bra­dos a tanto producto plano y políticamente correcto, sea bienvenido un cine so­cial que habla de los ricos ciudadanos del primer mundo, pobres de inteligencia, des­heredados de cultura y bastante excluidos de sensibilidad.

Ficha Técnica

  • País: Alemania/Austria (Free rainer, 2007)
  • Fotografía: Christine Maier
  • Montaje: Andreas Wodraschke
  • Música: A. Wodraschke, Adem Ilhan
  • Duración: 129 m. +18 años (temática, drogas, violencia, sexo)
  • Distribuidora: Baditri
  • Estreno: 27.8.2010
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