Un mundo azul oscuro: Altos vuelos

Checoslovaquia, 1950. El piloto Franta Slama se halla confinado en un campo de trabajo. En 1945, al regresar a su patria, tras la derrota de Alemania, las autoridades comunistas le consideran un «enemigo del pueblo» por haber formado parte de la RAF y estar contaminado por la ideología occidental. El piloto, que comparte cautiverio con militares alemanes, recuerda los tiempos de la II GM (un mundo azul oscuro), cuando un puñado de pilotos checos llegó clandestinamente a Inglaterra para pilotar aviones británicos.

El checo Jan Svêrák (1965) formado en la Universidad de Praga, es bien conocido por Kolya (Oscar en 1997), la hermosa película protagonizada y escrita por su padre, Zdenek. Svêrák, sin haber cumplido los 40, ha cuajado un estilo propio, bastante conseguido, que parece resultar de la colaboración con su padre y guionista. Éste aporta una narración fluida de elegante construcción y aquél un estilo visual propio del documentalista atento a la calidad de la fotografía y a la precisión del montaje, pero también la voluntad de hacer un cine practicable para un público amplio.

La historia de Un mundo azul oscuro versiona en checo la célebre sentencia de Churchill («Never in the field of human conflict was so much, owed by so many, to so few») sobre el papel de la Royal Air Force (RAF). El proyecto requería un costoso despliegue de medios y Svêrák logró involucrar a una de las majors, Sony-Columbia. Con ese aval, Svêrák ha podido rodar unas secuencias aéreas deslumbrantes, de magnífica planificación, que están dotadas de una sencillez que magnifica el vuelo majestuoso y ágil del Spitfire, el maniobrable caza inglés. Sudáfrica ha sustituido al Canal de la Mancha y un viejo aeródromo checo a la Base inglesa de Duxford (una de las sedes del Imperial War Museum, cuya visita recomiendo) para recrear la historia de los 87 pilotos checos que combatieron en la Batalla de Inglaterra en 1940, tras un acelerado periodo de instrucción.

Acierta Svêrák al situar como eje de la historia la amistad-rivalidad entre dos pilotos checos, maestro y aprendiz. Como en Escuela primaria (1991), el tono es triste y desencantado y hay un par de concesiones obscenas que chocan con el aire elegante de la película, que alberga abundantes momentos de gran director, como las secuencias de la clase de inglés y del ejercicio con bicicletas, el entierro del camarada caído en combate o las sobrecogedoras caídas de casquillos, cuando los cazas hacen funcionar sus ametralladoras en los combates aéreos.

La vigorosa puesta en escena y el impecable diseño de producción, permite el lucimiento de excelentes actores que ofrecen un recital en tres lenguas, checo, inglés y alemán, que hace muy recomendable la versión original. No es fácil entender la falta de confianza de la productora a la hora de distribuir la película en España. No sólo la cede a otra distribuidora -teniendo una propia- sino que permite un estreno con poquísimas copias y sólo en versión original, reservando la versión doblada para el mercado de vídeo, al que llegará dentro de ¡un mes!

Ficha Técnica

  • País: República Checa (Tmavomodrý svet, 2001)
  • Fotografía: Vladimír Smutný
  • Montaje: Alois Fisárek
  • Música: Ondrej Soukup

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Reseña
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Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor