Vincere: El miserable de Mussolini

El anciano Bellocchio (Buenos días, noche) se acerca con Vincere a la historia turbulenta de la relación entre Mussolini e Ida Dalser, 29 años, propietaria de un salón de belleza en Milán. Cuando se conocen, en 1909, Mussolini tiene 26 años, dirige un periódico y es un exaltado activista socialista.

La película tiene estilo y es decididamente operística, con unas formas de paso muy barrocas, intertítulos e insertos de documentales de época. Hay una estética cuidada que poco a poco se va volviendo esteticismo, quizás porque hay poco que contar y el asunto se despacha sin especiales desarrollos: Mussolini, un canalla sin escrúpulos, un ególatra implacable que tiene un lío con una mujer que le idolatra, no sabemos nunca por qué.

Dalser luchará hasta su muerte para que Mussolini la reconozca como su esposa y madre de su primogénito. Las maniobras del dictador para quitarse de encima a la mujer serán las propias de un gángster.

El problema es que el guión es francamente malo, los personajes son planos, el impresionismo en el montaje insiste en transmitir el trastorno de un país que se echa en brazos de un personaje ridículo, violento y delirante. Ganadora de ocho premios David de Donatello (dirección, fotografía, montaje, escenografía, efectos visuales, vestuario, maquillaje y peluquería) no obtuvo el premio a película que fue para L’oumo che verra, de Giorgio Diritti.

Lo mejor: La puesta en escena.

Lo peor: La pobreza del guión.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Daniele Ciprì
  • Montaje: Francesca Calvelli
  • Música: Carlo Crivelli
  • Duración: 128 min.
  • Público adecuado: +18 años (X+)
  • Distribuidora: Vértigo
  • Italia, 2009
  • Estreno: 11.6.2010
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Reseña
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Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor