Viudas: Chicago, 100 años después

· Las actrices de Viudas son maravillosas y forman un grupo de enor­me atractivo al que se acercan personajes masculinos con pequeños papeles que protagonizan subtramas bre­ves de muchísimo interés.

El británico Steve McQueen versiona una serie britá­ni­ca homónima de Thames TV para ITV emitida en los pri­meros años 80, escrita por Lynda LaPlante. En 2002 se hizo una nueva versión. Las cuatro esposas de una ban­da de atracadores tienen que reaccionar ante un acon­tecimiento previsible pero inesperado.

Al darle formato cinematográfico, McQueen deja meridianamente claro que sigue teniendo mucha fuerza co­mo realizador (el arranque de la película es magnífico: de lo mejor que ha rodado y montado el director de la os­carizada 12 años de esclavitud).

Ciertamente, el rediseño de la trama de una docena de episodios de 50 minutos del original para los 128 del largo crea problemas por un cierto esquematismo y so­breabundancia de personajes. Pero hay que reconocer que McQueen y su equipo saben crearlos y ha­cerlos evo­lucionar con un carisma poderoso en una especie de cen­tenario de los violentos años veinte que retrató maravillosamente Raoul Walsh en 1939.

Se nos ahorran los preparativos convencionales del gol­pe (viene a la memoria la reciente y malísima Ocean’s 8, dirigida por Gary Ross, una de esas películas que no pue­des salvar por ningún lado). Y eso es muy de agrade­cer, porque se logra una historia con un trasfondo que ha­ce que no sea una mera cinta de atracos.

Las actrices son maravillosas y forman un grupo de enor­me atractivo al que se acercan personajes masculinos con pequeños papeles que protagonizan subtramas bre­ves de muchísimo interés, porque conforman un cuadro desolador de Chicago, en el que las relaciones entre el crimen organizado y la política municipal tiene como mar­co unas elecciones.

El guion original es bueno y McQueen sabe leerlo pa­ra llevarlo a su terreno, incluyendo una reivindicación in­teligente de la normalización de la convivencia interracial. Tiene mucho mérito que en ningún momento nos per­damos en una historia enrevesada con tantos per­so­najes. Viola Davis, Michelle Rodriguez, Eliza­beth De­bicki y Brian Tyree Henry conducen la trama con ta­lento y McQueen mima cada secuencia en la que apa­re­cen como el gran director de actores que es. Robert Du­vall, Colin Farrell, Liam Neeson y Daniel Kaluuya es­tán estupendos y consiguen dar mucho miedo, imprimiendo al relato el desasosiego que tenía Perdida (Gone Girl), escrita por Gillian Flynn, autora -junto al propio McQueen– del guion adaptado de Viudas.

El encaje de las piezas y los giros sorprendentes hasta el logrado clímax podrían funcionar regular, pero no. Y es algo difícil, muy difícil de conseguir. Tiene mucho que ver la gran calidad de la fotografía, el montaje y la mú­sica.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Sean Bobbitt
  • Montaje: Joe Walker
  • Música: Hans Zimmer
  • Duración: 128 min.
  • Público adecuado: +18 años (VX)
  • Distribuidora: Fox
  • Reino Unido (Widows), 2018
  • Estreno: 30.11.2018
Reseña Panorama
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Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor